Guardias civiles taurinos

Dominguín / Toledo
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Más de 400 servicios de la Benemérita han tenido como función ser delegado gubernativo en los festejos taurinos de la provincia a lo largo de 2019. La labor de los agentes es la de garantizar el cumplimiento de los dos reglamentos en vigor

La labor de los encierros por el campo es la más complicada para los delegados gubernativos. - Foto: Dominguín

Cada vez que se celebra un festejo taurino en nuestro territorio, lo hace en virtud a estar autorizado por la delegación provincial de Hacienda y Administraciones Públicas. Para ello hay que distinguir si el festejo que se va a celebrar es de lidia, por lo que se rige por el Reglamento Taurino Nacional, o, por el contrario, si el festejo que se celebra es popular, lo cual está regulado por el Reglamento de carácter autonómico. Dos normativas que una vez que se otorgan los permisos, ponen en marcha una actividad burocrática poco conocida por la gente.
La responsabilidad de hacer que se cumpla con las reglamentaciones en cada caso, recae en la figura del Delegado Gubernativo. Tanto en Toledo cono en Talavera, esto lo gestiona la Policía Nacional, en algunas localidades, las menos, lo hace la policía local, pero en la mayoría de los demás festejos es realizado por la Guardia Civil.
Viene siendo habitual, ver a los componentes de la Benemérita en los festejos taurinos, muchas veces con su porte verde uniformados, y otras de paisano, pero cumpliendo la labor que les ha encomendado en este caso quien emite la autorización administrativa.
El presidente y el delegado gubernativo firman las actas del festejo. El presidente y el delegado gubernativo firman las actas del festejo. - Foto: DominguínSon más de 400 servicios, los que ha de disponer la Comandancia de Toledo, para distribuir a sus componentes, dentro de los cuadrantes y servicios, para que velen por que se realice todo de manera correcta. En contadas ocasiones, se ha formado con cursos a los guardias civiles, por parte de gente con la suficiente experiencia que les haga conocer, no solo la normativa, sino la idiosincrasia y picaresca que rodean los festejos. Aquellos que pasan por esta formación consiguen ponerse en situación de como poder resolver cualquier situación adversa, pero hay otros guardias civiles que asisten a los festejos como Delegados Gubernativos sin haberla realizado.
Una vez que se le designa al Delegado Gubernativo, para el festejo, se espera que sea remitida la documentación vía email y con ello preparar los modelos de las numerosas actas que conlleva su formalización. Hay que diferenciar si el festejo es popular, con lo que la presencia del Delegado Gubernativo en la localidad es alrededor de una hora antes, pero si el festejo es de lidia, ha de estar presente en el desembarque de las reses, reconocimiento de caballos y otras operaciones que les hacen estar desde un día anterior pendientes de su función expresa.
Cuando se produce un desembarco en corrales de una plaza permanente, el reglamento estipula que se haga al menos 24 horas antes del comienzo de la hora del festejo. Allí requieren la documentación de los animales, su guía de traslado y comprueban que el camión de traslado lleva los precintos correspondientes. Una vez desembarcadas las reses se levanta acta que es firmada por el veterinario que acuda, representante del ganadero y de la empresa.
Una hora antes del festejo se comprueba la presencia de los servicios médicos. Una hora antes del festejo se comprueba la presencia de los servicios médicos. - Foto: DominguínPero cuando se acumula el trabajo al Delegado Gubernativo es el día del festejo, pues si son necesarios picadores, debe comprobar que los caballos estén en la plaza con la anterioridad que marca el reglamento. De manera previa se realiza el segundo reconocimiento de las reses, el valido para dar el visto bueno final. Ahí tras el informe de los veterinarios, vuelve a redactar el acta esta vez con la firma de los veterinarios de servicio, el presidente del festejo, el ganadero y el empresario. A continuación, se procede a sortear los animales entre los actuantes, acto donde debe estar presente para dar fe de la limpieza del acto y volver a levantar acta, con los lotes, sorteo, orden de lidia y lidiadores a los que les corresponden.
Alrededor de una hora antes del festejo se persona El Delegado Gubernativo para comprobar las puyas, banderillas de lo que se refleja en otra acta diferente. También se revisa que los servicios sanitarios y el equipo médico, está en el coso, de los que se refrenda de forma conjunta entre él y el Jefe del Equipo Médico. Se comprueba con el organizador la distribución de las acreditaciones del callejón y es el responsable de que no esté en el anillo más que el personal esencial para el desarrollo del festejo.
Previamente en el sorteo ha solicitado a los representantes de las cuadrillas la documentación de los que van a actuar y su categoría, caso que luego va comprobando durante el desarrollo del festejo.
Normalmente el Delegado Gubernativo acompaña al presidente en el palco presidencial donde también está el veterinario, desde el cual va rellenado el acta del festejo, figurando todo aquello que allí acontece en su riguroso orden. De la misma manera se le hace cumplimentar una estadística que es remitida al Ministerio de Cultura para la inclusión en los ficheros nacionales correspondientes.
Cuando el Delegado Acude a un encierro o suelta de reses, la cuestión se simplifica en cuanto a documentación, aunque la participación de no profesionales en estos eventos hace que se tengan que extremar las medidas de manera especial. Los controles de animales previos son realizados levantándose acta de ello, así como de las garantías sanitarias y la presencia del director de lidia. Luego todo lo acontecido se recoge en un acta final que firman el presidente del festejo y el propio Delegado Gubernativo.
Toda una gran labor, muchas veces desconocida y que va más allá de su presencia, pues el control administrativo al que esta acogido un festejo taurino es férreo y ha de llevarse a cabo de manera perfecta. No vamos a esconder casos y coas que ocurren en los festejos taurinos, pues se están soltando animales que muchas veces son impredecibles, en cuanto a la duración de los festejos. También el propio Delegado ha de conocer cada uno de los pueblos a los que acude, pues tienen costumbres personales muchas veces a las que hay que adaptarse, siempre cumpliendo la reglamentación.
Una labor muchas veces callada, para nada remunerada cuando se trata de la Benemérita, que sirve para sacar adelante los más de 400 festejos a los que acuden a lo largo del año en la provincia de Toledo.