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Urda celebra sus fiestas del Cristo de la Cruz a Cuestas

José García Cano
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Esta semana comienzan las ferias y fiestas en honor al Patrón de Urda, que tendrán lugar desde mañana 27 hasta el 1 de octubre

Urda celebra sus fiestas del Cristo de la Cruz a Cuestas

Si hay un Cristo en nuestra provincia que destaca por su tradición milagrosa, devoción y cariño de los fieles, ese es el Santísimo Cristo de Urda, una imagen que representa a Jesús con la cruz a cuestas y que fue tallada por Luis de Villoldo allá por 1596, quien por cierto cobraría la cantidad de 400 reales de plata. En aquel contrato se especifica que la imagen que debía servir de modelo para el Cristo de Urda, fuera la que poseía la hermandad de la Vera Cruz de la ciudad de Toledo. Precisamente esta semana comienzan las ferias y fiestas en honor al Patrón de Urda, que tendrán lugar desde mañana 27 hasta el 1 de octubre. A lo largo del tiempo la imagen del Cristo de la Mancha -como también le llaman- ha sido visitada por miles de peregrinos y fieles que han venido hasta Urda a implorar favores y milagros a sus pies, ya que diferentes crónicas y documentos nos hablan de los múltiples milagros que la imagen ha ido realizando a lo largo del tiempo, incluso en la actualidad. Uno de los datos más curiosos de esta imagen es que se ubica dentro de una barca, particularidad que los vecinos y vecinas de Urda ven ya como algo normal y como parte de la historia de este Cristo. Algunas de las tradiciones que se cuentan del porqué esta imagen va en una barca tiene como protagonista a cierto indiano que era muy devoto del Cristo de la Vera Cruz de Urda, el cual en medio del océano y segundos antes de morir ahogado, mientras sufría una tremenda tormenta en la mar, comenzó a rezar y a encomendarse a esta imagen, pensando que si salía sano y salvo de aquél temporal, le donaría al Cristo una carroza en forma de barca, como parece ser que así ocurrió… 

No podemos olvidar que cuando la festividad del Cristo de Urda (día 29 de septiembre) cae en domingo, ese año se celebra un Año Jubilar, ya que así lo determinó el Papa Juan Pablo II el 25 de enero del año 2005, cuando concedió a perpetuidad esta gracia, siempre que la fiesta del Santísimo Cristo de la Vera Cruz de Urda cayera en el día del Señor. Igualmente es importante señalar como durante siglos, la Cofradía del Santísimo Cristo de la Vera Cruz de Urda ha sido y sigue siendo quien administra el gobierno, caudales y mantenimiento de la sagrada imagen. En 1862 fueron aprobados los estatutos para la creación de esta cofradía, la cual está integrada por una buena parte de los vecinos de Urda; por otro lado, también existe una rama femenina denominada Esclavas de Jesús Nazareno, las cuales también rinden homenaje a este Cristo tan milagroso y querido. La ermita del Cristo es un templo levantado en el siglo XVI sobre uno más antiguo del que apenas hay datos. Llegada la Guerra de la Independencia, la ermita fue brutalmente saqueada y la imagen del Santo Cristo fue escondida durante el tiempo de guerra en un hueco en el suelo, no siendo sacada hasta que finalizó la contienda bélica. La Hermandad del Cristo en esos momentos tuvo que hacer frente a los diversos gastos que supuso reparar y reconstruir el templo. Pero no sería la única que vez que la ermita y la imagen fueran ultrajadas, ya que desgraciadamente en 1936, dentro de la terrible Guerra Civil, la imagen del Santísimo sería arrojada desde su camarín hasta el suelo; los restos de la imagen fueron depositados en un vehículo y echados a una de las diversas canteras que hay en Urda. Poco después fueron recogidos por dos vecinos, los cuales fueron ayudados por un mecánico de la localidad apodado "el Alemán", los cuales la escondieron en un falso techo del taller de este último, donde permanecieron hasta el final de la guerra. Poco después la Real Archicofradía envió las partes de la imagen a un taller especializado en imágenes en la ciudad de Valencia, donde el Cristo fue restaurado para consuelo y gozo de los devotos a esta imagen. Sería el 18 de agosto de 1939 cuando la imagen se colocaba otra vez en su camarín. 

Para entender mejor la devoción que se le tenía a la imagen desde hace siglos y la implicación de los fieles y peregrinos hacia el Cristo de Urda, citaremos algunos de los bienes que aparecen en cierto inventario redactado en 1829; por ejemplo un órgano nuevo de seis pies y medio, con dos registros de lengüetería, cuatro campanas, varios cuadros religiosos, un solar junto a la ermita, un parador o mesón en el camino hacia Consuegra, doce censos, 160.000 reales en acciones del Real Empréstito, 8.000 reales en deudas a la cofradía y 10.375 en las arcas del santuario. Un ejemplo del fervor que los vecinos y vecinas han profesado a su Santísimo Cristo lo encontramos en la costumbre que era practicada muy habitualmente de sacar en rogativas a la imagen en periodos de sequía, como sucedió en noviembre de 1862, cuando se imploró al Cristo que enviara lluvias para regar y fertilizar los campos de Urda. Poco después, en abril de 1874 se volvía a sacar la imagen a las calles para pedir lluvias, teniendo lugar casi un año después una enorme nube, la cual descargó "con tal furia de agua y pedrisco" que anegó una de las vegas de la localidad. La imagen del Santísimo Cristo de Urda o de la Cruz a Cuestas, merece ser visitada en cualquier época del año, no solo para descubrir la belleza de su talla, si no para comprender aún mejor el alcance de su devoción que podrán los visitantes entender mejor en la sala de exvotos de su ermita; y además, si la visitamos durante esta semana disfrutaremos de las ferias de Urda, donde nos acogerán -como siempre- con los brazos abiertos.

Urda celebra sus fiestas del Cristo de la Cruz a Cuestas
Urda celebra sus fiestas del Cristo de la Cruz a Cuestas