Un novato con ganas de guerra

J. M. Loeches
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El Moraleda Recambios Agrícolas Cobisa FS debuta este domingo en Segunda B con una plantilla que quiere competir de verdad en la categoría

Un novato con ganas de guerra

Ha pasado de cero a cien en poco tiempo y se ha plantado en Segunda División B. Eso no quiere decir que el Moraleda Recambios Agrícolas Cobisa FS llegue de paseo a la categoría. Ni mucho menos. Va a ser un novato con ganas de dar guerra. Por ilusión, por ganas, por plantilla y por entrenador. Quique Soto ha marcado ya su sello en el equipo y tiene un objetivo claro: quien quiera llevarse puntos frente a ellos va a tener que sudar y sudar lo indecible.
Ésa es la filosofía del conjunto toledano. Ya la ha puesto en práctica en las categorías precedentes y ahora más allá de las fronteras de la provincia y la comunidad, de donde no había salido aún a competir. Han venido para quedarse y lo quieren hacer con un grupo que va a combinar la disciplina de los jugadores de años anteriores, la mayoría debutantes, con experiencia y juventud que llega para enriquecer.
De todos modos, si algo caracteriza al Cobisa FS es la frescura y el atrevimiento. No es un plantel con años, pero sí con las ideas claras. Las que tiene Quique Soto y que quiere que los nuevos vayan adquiriendo cuanto antes, ayudados por los Carlos Soto, Diego Gil, Juanki y compañía.  
Va a costar. Seguro. Y más ante rivales potentes y tras una pretemporada atípica que no ha dado para impartir todo el temario. Habrá que ir haciéndolo durante la liga. Lo bueno es que hay una asignatura bien aprendida de cursos anteriores: la afición. Nunca falla y, por suerte, va a poder entrar, de momento, en el pabellón para ofrecer esa magia que uno siente dentro. Es una atmósfera diferente, característica, y eso también va a dar identidad al Cobisa FS.
Uno por uno, la portería no ha cambiado de inquilinos y Dudu será, a priori, el que tenga la llave, si es que Jona se lo permite. O el que venga.. El ex del Ciudad de Toledo FS ha encontrado en Cobisa su hábtitat ideal. Siempre ha sido un guardameta impulsivo, pero los guiños de la hinchada, le hacen crecerse más todavía. Sus reflejos le permiten sacar una mano, un pie, el pecho o la cara. No es insalvable, pero casi. Lógicamente, si tuviese algún problema, está su compañero para cubrirle con las mismas garantías.
Por delante, Carlos Soto es el eje que todo equipo necesita para tirar hacia adelante. Tendrá que compartir los minutos con el cumplidor Sergio y con Miguel, que se ha incorporado desde las filas del London Escolla Futsal de la liga inglesa.
Quique Soto tiene un abanico muy amplio para las alas. Los focos se van sin quererlo a otro de los imprescindibles, Iván Parro. Es calidad con el balón en los pies, colocación, llegada y gol. Te da un notable alto a balón parado. Podrá apoyarse en los que ya conoce, como José Antonio o Resuela, que también tienen asimilados los automatismos de su entrenador.
Y otro de los que se lleva muchas ovaciones de la hinchada es Diego  Gil. Diego ‘Gol’ para los cobisanos que le han visto batir y batir a múltiples porteros en las últimas campañas. Pero que nadie quite ojo a los fichajes. Ivi viene de subir a Segunda con el Leganés FS y tiene ese punto de exerienca cabal para determinados momentos, mietras que Loren y Mario García son promesas y realidades a la vez. Capaces de hacer diabluras van a generar corrillos en aquellos pabellones que tengan la suerte de verles en acción.
Finalmente, el puesto de pívot es el que más años acumula. Ese recorrido tiene que notarse en el juego y en la definición. Juanki deberá adaptarse al salto grande que supone pasar de Tercera a Segunda B. Lo hará con Héctor, proveniente del FS Olías, y con Raúl Solano, que sí que sabe lo que es esta categoría en las filas del Bargas FS y que también ha militado en el Gran Canaria FS y en Italia.
Si el técnico necesitara más unidades, tiene al Juvenil de División de Honor del Ciudad de Nara, que se ha convertido al filial. De momento, toca adaptarse cuanto antes porque la Segunda B no perdona y el Cobisa FS se debe a un proyecto que se ha dejado mucho tiempo y trabajo.