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Breves apuntes sobre la parroquia toledana de San Martín

José Cano
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Se fundó poco tiempo después de la reconquista de Toledo (aparece ya en documentación del archivo de la Catedral de Toledo datada en 1168) y que fue reconstruida en el siglo XVI, para finalmente ser demolida en el XIX

Breves apuntes sobre la parroquia toledana de San Martín

Aprovechando la estupenda noticia que saltó hace unos días sobre el descubrimiento arqueológico de ciertos restos de la antigua parroquia de San Martín, frente a la Puerta del Cambrón de Toledo, recordamos una efeméride toledana ocurrida hace 151 años, cuando se celebraron ciertas fiestas en honor al Papa Pío IX; estas celebraciones tuvieron lugar del 14 al 18 de julio de 1871 y entre los diversos actos que se realizaron encontramos una peregrinación desde lo que fue parroquia de San Martín de Tours hasta la ermita de la Bastida, en la cual se portaron las imágenes de la Virgen y la del Cristo de la Luz, a la que se sumó un importante grupo de vecinos de Guadamur, entre los que se encontraba también su párroco. El mismo día 18 de julio el ayuntamiento de Toledo organizó un baile público en la plaza de toros y como curiosidad durante los cinco días festivos se iluminó la ciudad, hecho que se solía producir solamente en determinadas fiestas o acontecimientos especiales. Intentado recuperar algunos datos sobre esta antigua parroquia de San Martín, sabemos por ejemplo que se fundó poco tiempo después de la reconquista de Toledo (aparece ya en documentación del archivo de la Catedral de Toledo datada en 1168) y que fue reconstruida en el siglo XVI, para finalmente ser demolida en el XIX. Los documentos nos cuentan que dependió de la iglesia de Santa Leocadia de la Vega, cuyo abad era el párroco de San Martín, ya que en el año 1197 el arzobispo de Toledo Martín López de Pisuerga, la cedió a este abad y los canónigos de Santa Leocadia, junto con todos sus derechos y pertenencias y cuya donación fue confirmada posteriormente por el Papa Honorio III en 1220. La primitiva iglesia pudo ser de tres naves separadas por pilares y arcos de herradura, ya que se cita en documentos modernos cierta reconstrucción de tres arcos que daban paso a la capilla de San Jerónimo.

En 1564 y bajo las órdenes de Hernán González se reformó el templo y se reconstruyó la capilla mayor, siendo el maestro de cantería el toledano Cristóbal Rodríguez. En diciembre de aquél año se firmó el contrato para colocar los pilares y los arcos torales de la capilla mayor, así como dos medios pilares formados por cuatro columnas adosadas a un machón central, también cuadrado y de orden corintio, para los cuales se tuvieron que abrir zanjas y realizar cimientos, tratándose, por lo tanto, de una reedificación de la capilla mayor. También se indicó en el contrato que se debían de tallar sillares y esquinas, así como levantar dos o tres hiladas en el exterior, en la plaza que miraba al monasterio de San Juan de los Reyes. Algunos autores apuntan que la iglesia tendría planta de cruz latina y de una sola nave, con dos capillas agregadas en el lado de la epístola, si bien no se conservan planos ni documentos fiables de la estructura y composición de la misma. Entre los años 1591 y 1594 los frailes del monasterio del Escorial reconstruyeron parte de la iglesia de San Martín, ya que esta parroquia les había sido cedida por Felipe II al construir el monasterio, como dotación o prebenda para los frailes escurialenses. De hecho, las dos terceras partes de los diezmos y rentas del templo repercutían en el Escorial y la tercera se destinaba al párroco de San Martín. En aquellos años de finales del siglo XVI también se produjeron ciertas obras de ensanche de la calle Real –que se situaba al este de la parroquia- exactamente donde ahora se están realizando las intervenciones. En esa obra se sustituyeron los soportes de las viejas armaduras las cuales también tuvieron que repararse; igualmente se derribó su muro meridional y se levantó uno nuevo hasta una altura de 24 pies. Poco antes de estas obras se había levantado la capilla mayor que fue costeada bajo el mecenazgo de don Gerónimo de Soria y su esposa, doña María de Rivadeneira. 

La parroquia de San Martín de Tours cesó su actividad en el año 1840 cuando fue trasladada a la iglesia del monasterio de San Juan de los Reyes, donde continúa en la actualidad. El edificio fue derribado entre 1850 y 1852 y gracias al plano del Greco sabemos que se situaba en medio de la calle que bajaba a la Puerta del Cambrón desde San Juan de los Reyes, y de ahí la complicada situación de la misma a la hora de conjugar el paso y tránsito hacia la citada puerta. En ese siglo XIX se conservaba en el coro de San Juan de los Reyes un pequeño órgano realejo que podría haber pertenecido a San Martín de Tours, así como algunos cuadros que fueron trasladados previamente al derribo. También una interesante verja que separó la capilla mayor del resto de la nave, fue llevada a San Juan de los Reyes, donde se colocó -ya desarmada- a los pies de la iglesia, debajo del coro y a la entrada de la puerta de la sacristía, cuyo destino actual desconocemos. La iglesia de San Martín también acogía una cofradía con mucha tradición en Toledo, como es la de Nuestra Señora de la Cabeza, cuyos miembros realizaban una procesión anual el domingo siguiente al de Cuasimodo, a su ermita llamada también de la Cabeza, donde se custodiaba una imagen de la Virgen con esta advocación, a la que se le sigue teniendo mucho cariño en Toledo y cuya imagen después de la invasión francesa fue llevada a esta iglesia de San Martín. Muchos toledanos afincados fuera del perímetro de la muralla y en los alrededores de la Puerta del Cambrón, así como en diversos cigarrales y vegas del río Tajo han sido –y siguen siendo- feligreses de la parroquia de San Martín, que en estos días vuelve a salir a luz, para recordarnos que Toledo guarda aún mucha historia bajo el subsuelo, la cual no deja de sorprendernos y maravillarnos. 

Breves apuntes sobre la parroquia toledana de San Martín
Breves apuntes sobre la parroquia toledana de San Martín