Calleja llega a los 50

J. M. Loeches
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El técnico cántabro cumple este domingo en Las Pedroñeras medio centenar de partidos al frente del CD Toledo. Llegó en noviembre de 2018 con el reto de devolver al club a Segunda B

Calleja llega a los 50 - Foto: Yolanda Redondo

Llegó para cambiar la tendencia, un 14 de noviembre de 2018. Prometió el ascenso y, de momento, está camino de cumplirlo. Manu Calleja llega a los 50. Pero en partidos. Todavía tiene 44 años. Casi 45. Y a pesar de los reveses que se ha llevado del fútbol, todavía no ha perdido la ilusión de triunfar en los banquillos. Es difícil, pero por algo se llama Emmanuel (Dios está con nosotros) y se apellida Calleja (y sus desafíos extremos).
Desde su primera rueda de prensa dejó claro que está empecinado en que la pelotita le debe un ascenso, y se lo quiere cobrar en Toledo. Es un enamorado del clásico 4-4-2 y tiene soltura para encandilar a la grada, salvo contadas excepciones. En los campos las aficiones rivales le recuerdan, y eso quiere decir que deja huella. Delante de las cámaras y los micrófonos se mueve como pez en el agua, y más cuando ha tenido que asumir la labor de portavoz en un club cuyos dirigentes se meten en la sala de prensa una vez por año.
Evidentemente que su Toledo quiere tener el balón y ser protagonista, pero la verdadera obsesión es que el portero sea el ‘zamora’. Con el cero en la portería se pueden (y deben) aprovechar las ocasiones generadas, y más en una plantilla que esta temporada ha demostrado que tiene (mucho) gol.
Pero quizás Calleja llega a su partido oficial número 50 con el CD Toledo, el de este domingo en el Municipal de Las Pedroñeras, en el momento más delicado desde que se comprometió con Jorge Berlanga. Los últimos resultados se han mezclado con las decisiones que se han tomado desde arriba y han cocinado un guiso sin el mismo olor de meses antes.
Pero el día que se le llamó, la confianza del accionista y del presidente eran totales. No se creyó en Fran Cano, a quien tampoco se le trajo lo que se le prometió, y sí al cántabro, que luego recibió refuerzos para comenzar la remontada. Y puso a los verdes en la cuarta posición con varias jornadas de antelación. Sin embargo, vivió momentos malos, como el 4-3 que recibió en Villarrubia o el 0-3 que le endosó al cuadro capitalino el Calvo Sotelo Puertollano justo antes de la Navidad de 2018.
2019 fue magnífico. Se mejoraron los números mucho a pesar del fiasco ante el Sestao River. Y ya van nueve para el entrenador. No se dudó en su renovación y en la configuración de una plantilla que ahora sí va a por la primera posición. Pico y pala, eso sí. Solo de esta manera se llegará al objetivo. Se le reprochó que el CD Toledo no compitiera fuera como en casa y los tropiezos en Tarancón y Cuenca y en casa contra el Almagro le pusieron encima nubes de dudas. Al final, si entra el balón todo se calmará y Manu Calleja seguirá cumpliendo partidos. Con su jersey gris y su pantalón negro.