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El Congreso toma la palabra

Ruth del Moral (EFE)
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La Cámara Baja adelantará su actividad para agilizar la 'ley Mordaza' o la del 'Sí es sí', aunque los grandes caballos de batalla son la reforma laboral, la Ley de Vivienda o la de Memoria Democrática

El Congreso toma la palabra

Que no cante victoria Pedro Sánchez tras sacar adelante in extremis los Presupuestos. Y es que el Congreso tiene ante sí el reto de superar votaciones que serán decisivas para el presidente en esta segunda parte de su legislatura (no se cansa de repetir que la agotará), en la que, además, afrontará su primer debate sobre el estado de la Nación.

La reforma laboral, la ley Mordaza, la nueva Ley de Vivienda o la Ley de Memoria Democrática serán nuevas piedras en el camino.

Si los Presupuestos Generales de 2022 cerraron el último Pleno del año con unos debates menos intensos y un Hemiciclo medio vacío debido a los estragos causados por la nueva variante ómicrom, la convalidación del decreto de la reforma laboral será la encargada de encender la mecha en las primeras sesiones parlamentarias de 2022, que podrían empezar en unos días.

Aunque el período de sesiones comienza oficialmente en febrero, desde Moncloa señalan que 2022 se inicia con una gran carga legislativa y que probablemente se convocará la Diputación Permanente para aprobar sesiones extraordinarias que convaliden decretos leyes pendientes o que permitan celebrar comisiones para avanzar en leyes como la de Seguridad Ciudadana o la de la Libertad sexual.

De hecho, la ponencia de la denominada ley Mordaza ya está convocada para mediados de enero, mientras que la ley del Sí es sí inicia ya su fase de enmiendas. Además, Ferraz señala que la intención es aprobar en este mes las conclusiones de la Comisión Kitchen, un quebradero de cabeza para el PP.

Además, el Ejecutivo quiere despejar cuanto antes con sus socios del Congreso la convalidación del decreto de la reforma laboral. Y es que esta será una de las votaciones más importantes ya que fijará si sus grandes apoyos -PNV, ERC y EH Bildu- le garantizan estabilidad parlamentaria, por no olvidar que el hipotético respaldo de Ciudadanos podría causar malestar en estos. 

Las conversaciones ya se han iniciado y continuarán después de Reyes con el objetivo de que el decreto no se tramite como proyecto de ley para que no sea modificado y la patronal no se descuelgue.

No hay que olvidar que desde finales de año el PSOE intenta acercar posturas también con los partidos más pequeños para garantizarse una mayoría más amplia, y en las últimas semanas del año el portavoz socialista, Héctor Gómez, se ha visto con los dirigentes de Más País, Compromís, NC, PRC, Teruel Existe o PDeCAT para «consolidar estas relaciones parlamentarias».

No obstante, el Gobierno tiene un mes de margen para negociar con los grupos, y no solo frente a la nueva reforma laboral, sino también frente a otros proyectos de ley como el Audiovisual, cuyo plazo de enmiendas a la totalidad finaliza a principios de ese mes.

Por otra parte, están en tramitación otras leyes que prometen arduos debates como la Ley de Memoria Democrática, o la Ley de Seguridad Ciudadana. En la primera por el choque frontal de ERC a una norma que consideran que debería declarar «ilegal» el régimen franquista y «abrir la puerta a la reparación patrimonial» de las víctimas.

En la segunda, en la reforma de la denominada ley Mordaza, el Gobierno afronta la oposición del PP, Vox y Cs, que ven que resta derechos y protección a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.

Pero el debate más esperado en el Hemiciclo es el del estado de la Nación, al que se enfrentará Sánchez por primera vez como presidente del Gobierno.

Después de que populares y liberales lo reclamaran insistentemente, Sánchez convocará esta sesión en el primer semestre del año. Fuentes socialistas indican que podría ser entre marzo y abril, con una mejor evolución de la pandemia y con las leyes más importantes ya aprobadas o encarriladas.

El último debate se convocó hace siete años, en febrero de 2015 con el Ejecutivo de Mariano Rajoy.

Y durmiendo el sueño de los justos en el Congreso -con plazos de enmiendas que se prorrogan semana tras semana- descansan proposiciones de ley como la de Secretos Oficiales, tan reclamada por el PNV, o la relativa a los bebés robados.

También lo tiene muy difícil este año el proyecto de reforma del artículo 49 de la Constitución, que persigue suprimir el término disminuido y necesita ser aprobado por una mayoría de tres quintos de cada una de las Cámaras. El PP ha reiterado que no toca reformar la Constitución cuando el Ejecutivo está haciendo un «revisionismo histórico».

En otro sentido, leyes sociales como la reforma del código penal para la protección de la libertad de expresión o la proposición de ley General de Salud Mental no parecen conflictivas frente a los socios del Gobierno.

De momento, Pedro Sánchez sonríe. Yes que no eran pocos los que auguraban que su Gobierno de coalición duraría muy poco. Ya ha salvado no solo los Presupuestos sino otras normas de calado como la reforma de las pensiones, la Ley de la Eutanasia, la que regula la temporalidad de los interinos, el Ingreso Mínimo Vital o la del Cambio Climático.

En cuanto al Proyecto de Ley de Residuos y Suelos Contaminados, este ha pasado al Senado donde todo parece indicar que zanjará su tramitación.

Se puede decir que 2021 ha sido prolífico desde el punto de vista legislativo. El Congreso aprobó 33 leyes, 11 de ellas orgánicas, y convalidó 32 reales decretos-leyes.

En el último semestre la Cámara aprobó más de una docena de proyectos de Ley, entre los que destacaron la ley de protección y asistencia a las víctimas de violencia de Género o los proyectos de ley de los impuestos digital y financiero y el del Fraude Fiscal. También otras tantas proposiciones de Ley entre las que se encuentra la derogación de la penas de cárcel por coacción en las huelgas, o la proposición para limitar las competencias del Consejo General del Poder Judicial cuando esté en funciones.

En cartera figura la nueva Ley de Vivienda que no entrará en el Congreso hasta mediados de febrero, así como las prometidas Ley Trans y LGTBI, a las que se unirá una nueva ley contra la trata que ya están elaborando socialistas y morados.