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«La paridad en la alta dirección de empresas ofrece mejor resultado»

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Así concluye el Informe McKinsey, mencionado ayer en una mesa redonda, celebrada en la Facultad de Ciencias Jurídicas, sobre los diez años transcurridos desde la Ley de Igualdad

La primera en intervenir fue Julia Clavero (2i), socia del despacho ABA Abogadas, especializado en mujer e igualdad. - Foto: David Perez

ADM | TOLEDO
redacciontoledo@diariolatribuna.com
 
El ‘Teatrillo’ de San Pedro Mártir, sede de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de Castilla-La Mancha, acogió la mesa redonda ‘Diez años de promulgación de la Ley de Igualdad: del marco teórico al marco práctico’, promovida por la comisión ‘Mujer y ciencia’ de este centro. El encuentro fue presentado precisamente por la presidenta de esta comisión y exvicedecana de la facultad, Cristina Escribano, y moderado por la periodista de Radio 5 Marta Pastor, directora del espacio ‘Ellas pueden’. Durante el debate se abordaron asuntos como el incremento de la violencia de género en 2015, el aumento de la discriminación salarial, del desempleo y de los problemas de conciliación, entre otros.
La primera en intervenir fue Julia Clavero, socia del despacho ABA Abogadas, especializado en mujer e igualdad, quien mencionó la importancia de la Ley 5/2001, de 17/05/2001, de prevención de malos tratos y de protección a las mujeres maltratadas, y de la Ley 12/2010, de 18 de noviembre, de Igualdad entre Mujeres y Hombres de Castilla-La Mancha. La letrada comenzó recordando el Servicio Social franquista y su Guía de la buena esposa, que determinaba que el papel de la mujer en el ámbito familiar era trabajar por la felicidad del hombre. «No ha transcurrido ni siquiera un siglo desde algo que ahora nos parece tan lejano. Es importante comprender que los cambios que se han conseguido desde entonces han sido a costa de muchísimo esfuerzo», expresó. Gracias a la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, fue posible comenzar a hablar de derechos como la asistencia social integral y jurídica gratuita para las mujeres. En el terreno de las campañas institucionales -incluida su cobertura por parte de los medios estatales, como RTVE y Agencia EFE- también se han producido avances, pero, «desgraciadamente, a día de hoy nos encontramos con que no existe la igualdad real, y las medidas contra la violencia no son suficientes». También falta concienciación y trabajar en educación preventiva, finalizó. «¿Por qué siempre debatimos sobre si debe existir o no una asignatura de religión, y en cambio no se plantea algo semejante relacionado con la igualdad?».
Elena Gil, directora de Estrategia de ALALZA y especialista en la aplicación de la Ley de Igualdad desde los consejos de administración de distintas empresas, mencionó el informe McKinsey, según el cual «la paridad en alta dirección ofrece mejores resultados», y señaló la importancia «de que nos demos cuenta, hombre y mujeres, del valor que posee la diversidad». El camino a seguir es lento y «todavía queda mucho», reconoció, pues apenas un 9% de mujeres en España ocupan puestos de dirección general (aunque la situación tiende a revertirse, especialmente en las empresas del IBEX).
Tomó después la palabra Juan Manuel Cruz, director general del Área de Relaciones Laborales, Prevención, Calidad y Medio Ambiente y Sostenibilidad de ACCIONA, así como promotor del movimiento internacional HeForShe. Comenzó señalando que incumplir la Ley de Igualdad equivale a renunciar al talento en un cincuenta por ciento, algo que una empresa seria, «en un país en donde el talento es un bien extraño», no puede permitirse. El primer paso para conseguir hacer efectiva esta igualdad, continuó, fue fijar unos objetivos encaminados a obtener porcentajes deseables en cargos de responsabilidad. «Aportar diversidad hace que todo sea mucho más equilibrado y estable». Cruz invitó a los alumnos, futuros abogados, a no dejarse intimidar por la campaña del miedo en torno a supuestas denuncias falsas por parte de la mujer (las cuales solo representan un mínimo porcentaje del total), a luchar por la exigencia de unas cuotas -«sin ellas, no avanzamos»- y a librar batalla en contra de la brecha salarial entre hombres y mujeres.
Participaron en el debate, asimismo, Eva Nieto, exletrada del Tribunal Constitucional y catedrática de la UCLM, y Carmen Plaza, también docente, y exdirectora general del Instituto de la Mujer.