Barrio de Santo Tomé

Juan Ignacio de Mesa


Y van ocho

23/11/2020

Vergüenza debería darles a todos los parlamentarios que han permitido que en las últimas décadas ya sean 8 (si definitivamente se aprueba la llamada Ley Celaá) las Leyes que han regido la educación en España. Todas sin consenso entre Gobierno y oposición, en todas con recursos de Inconstitucionalidad y con enfrentamientos bochornosos. Siempre avisando que la Ley que se aprobaba seria derogada en cuanto el partido en la Oposición llegara al poder. Llevando a cabo Leyes sin contar con los afectados, docentes, padres y alumnos. Creo que ni sindicatos ni asociaciones han sido llamados a dar su opinión en el debate de esta Ley. E insisto, por mucho que se diga que no ha querido pactar la oposición, siempre se ha de recordar que la responsabilidad en buscar los pactos es de quién Gobierna y es este el que busca sus socios, ya que tiene el BOE para pagar lo que le pidan y ejemplo nos están dando de que así es. Y, mientras tanto, la sociedad demandando un pacto de Estado que permita que lo que prime sea la dedicación de recursos para disponer de una enseñanza universal de calidad.
España tiene una tasa de abandono escolar de más del 17%, muy por encima de la media europea, estamos en niveles medio, tirando a bajo, en los estándares de calidad en la enseñanza, nuestras Universidades ni aparecen entre las mejores. Y ahora, en lugar de promover la excelencia y valorar el esfuerzo, se eleva a rango de Ley Orgánica el que se podrán superar cursos con asignaturas (en plural) suspendidas y con un marco legal ambiguo que deja la Inspección en manos de la ‘dedocracia’, la enseñanza en castellano supeditada a criterios que, por mucho que se quiera explicar, son inexplicables.
En 1992 el Consejo de Europa aprobó la Carta Europea de las Lenguas Regionales a fin de amparar y fomentar las lenguas minoritarias. España fue uno de los primeros firmantes. Según expresó la Comisión de Expertos de la Carta en 2005, España es un país precursor en Europa del amparo y fomento de las lenguas regionales. Si así es, ¿dejamos en manos de ERC si se imparten clases en castellano que no sea la de gimnasia? (Caso denunciado por un Inspector, funcionario de carrera, que ahora podrá ser sustituido por uno nombrado a dedo).