scorecardresearch

'La Abadía' cumple 10 años como "referente" en la provincia

Jaime Galán
-

Las alcaldesas de Toledo y Bargas felicitan al centro por su aniversario y por su trabajo, sobre todo, en pandemia

La alcaldesa de Toledo, Milagros Tolón, durante el acto de celebración. - Foto: David Pérez

Un 15 de noviembre del año 2011 abría sus puertas oficialmente el Parque Comercial 'La Abadía'. Diez años después, las diferentes instituciones que han acudido a la celebración de su aniversario coinciden en que es un centro «referente», no solo en la ciudad de Toledo, sino en la provincia y en la región. Además, la alcaldesa de Toledo, Milagros Tolón, afirmó que sabe de muy buena tinta que mucha gente del sur de Madrid «viene a comprar aquí, porque este centro no tiene nada que envidiar a ninguno de la capital de España».

Elogios que llegaron también por parte de la regidora de Bargas, Isabel Tornero, porque según ella sus vecinos son «los principales clientes» del centro al estar a tan solo dos minutos de distancia. Tornero también le dio las gracias a los gerentes del parque comercial porque, a su juicio, apuesta por los «productos bargueños» y por el empleo de calidad.

Apuesta por el empleo que recalcó también Tolón, porque como anécdota recordó que este proyecto se empezó a fraguar en plena crisis económica de 2008, cuando ella aun no era alcaldesa, sino concejala de Desarrollo Económico y Empleo, y que en esa situación supuso para Toledo alrededor de mil empleos. 

SERVICIO ESENCIAL. A lo largo de los diez años que el parque lleva abierto, una de las etapas más duras para todos, la pandemia y su consecuente confinamiento, les colocó como servicio esencial. Lo recordó Manuel Duque, director del hipermercado 'Alcampo', porque decía que eso es lo que pretenden conseguir en su día a día, ser esenciales para sus clientes: «En el confinamiento, algunas personas nos contaban quelas únicas caras que veían durante el día eran las de nuestros transportistas».

Milagros Tolón siguió con este mensaje, aludiendo a los trabajadores que «con miedo» acudían a su puesto de trabajo en plena pandemia o durante Filomena.