PAISAJES Y PAISAJANES

Antonio Pérez Henares


A Cogolludo le cancelan los lobos

Este pasado Fitur, con gran alharaca y atestón de prebostes políticos, se anunció un magno congreso en Cogolludo de Conservación Activa, a celebrar en marzo, dedicado muy especialmente al lobo ibérico y en memoria de Félix Rodríguez de la Fuente, que ya sabrán hizo de la tierra de Guadalajara, en particular el Cañón del Río Dulce el escenario primordial de su mítico El Hombre y la Tierra. Los «lobos de Pelegrina», su particular manada que le reconocía como líder, fueron los grandes protagonistas de la serie, trascendental para la toma de conciencia conservacionista de la sociedad española.
Para anunciarlo acudieron en tropel los políticos, bien maqueados para el discurso y la foto. A saber. Estuvieron el consejero de Desarrollo Sostenible, José Luis Escudero; el viceconsejero de medio Ambiente Fernando Marchán; la directora general de Turismo, Ana Isabel Fernández Samper; el presidente de la Diputación de Guadalajara, José Luis Vega; el delegado de la Junta de Comunidades en la provincia , Eusebio Robles; y alcalde de Cogolludo, Juan Alfonso Fraguas. Disculpen si con tanto gentío se me ha olvidado alguno pero sí recuerdo las enfáticas palabras pronunciadas por el señor consejero glosando la cosa como «un importantísimo evento que pondrá nuestra Sierra Norte de Guadalajara en el centro del sector de la naturaleza, dejando clara la apuesta del Gobierno regional por la conservación de la biodiversidad y del medio ambiente en los espacios protegidos de Castilla-La Mancha».
¿Y saben lo que ha pasado? Pues que este lunes pasado el Congreso ha sido cancelado. Vamos que ya no hay Congreso, ni ya se pone la sierra norte en el centro de nada y que la apuesta del Gobierno regional ya si eso para otra ocasión. O, mejor dicho, para el siguiente discurso.
¿Y por qué? Pues resulta un lío. Que si iba a venir la famosa primatóloga Jane Goodal, y al final a pesar de su interés no venía. Que a los de Podemos no les gustaba el planteamiento porque algunas voces de ganaderos y rurales iban a ser escuchadas. Que si el poder socialista se inquietó porque había gran oposición, protestas y hasta amenazas de los de Lobo Marley, o sea el tal Luis Miguel Domínguez, cabecilla de un radicalizado y extremista entramado cuyas formas y fondos han rozado la violencia y la corruptela. Domínguez, que se hizo famoso entre otras cosas por andar buscando un cocodrilo por el pantano madrileño de San Juan y llegar a afirmar que había indicios y huellas, se ha visto envuelto en algunas turbiedades financieras, se autoungió como Profeta del Lobo y con este disfraz consiguió catecúmenos y dineros con los que consiguió hacer carrera y cartera. Es uno más de la pléyade de vividores del ecologismo subvencionado, que empezaron queriendo ser los herederos de Félix, un parva que ni lo rozó o se le pegó muy poco del roce, y han acabado en el delirio del animalismo vegano, y chupando del bote asfáltico amén de acosar a las gentes que perseveran en el monte y en el campo.
A Cogolludo, a la Sierra, a Guadalajara, el Congreso mal no le hubiera venido. Hasta tenía pinta de poder aportar cosas interesantes y desde luego una notoriedad al territorio que buena falta le hace. Pero como tantas otras cosas por nuestra tierra, los tantas veces clamoreados anuncios solo son noticia cuando eso, se anuncian o se reanuncian un par de veces más y en anuncio se quedan. Todas las semanas, con que se fijen un poco, hay por lo menos tres o cuatro políticos anunciando que van a crearse no se cuantos puestos de trabajo, comenzar a «plantear» un operación que va a traer el maná para una zona o iniciar un «plan» que va a ser el bálsamo de Fierabras que curará nuestros males. Luego, en no pocas ocasiones, acaba la cosa como lo de Cogulludo. Pero entonces descuiden. No habrá atestón de políticos, ni fotos, ni discursos altisonantes. Entonces es cuando llega el mutis por el foro, el «silencio administrativo» que dicen.