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«Me hubieran gustado las cosas de otra manera en el PP»

M.G
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El concejal del Grupo Municipal Popular explica los recientes cambios en la portavocía de su partido, subraya la falta de diálogo con el equipo de Gobierno municipal y los problemas urbanísticos de la ciudad

«Me hubieran gustado las cosas de otra manera en el PP» - Foto: Yolanda Lancha

Queda menos de un mes para que finalice 2021. ¿Cuál es su balance político sobre este año? ¿Qué ha echado en falta?

Este año ha sido raro y ha pasado de todo, la pandemia, Filomena, Hortensia y la Dana. En el ámbito urbanístico se han hecho pocas cosas. El mes pasado, por ejemplo, no hubo comisión de Urbanismo porque no había asuntos que tratar, pero choca con la realidad urbanística que vivimos en Toledo. Se pueden hacer muchísimas cosas a base de diálogo, consenso y de ponerlas en valor antes de publicarlas, así entiendo la política y no vale adherirse o crispar, como se baraja desde el equipo de Gobierno. Únicamente nos dan esas alternativas, o te adhieres a lo que hacen o si no estás crispando, pero no estamos aquí para eso, estamos para trabajar y colaborar con el bienestar y el desarrollo de la ciudad. Por tanto, se necesita dialogar, consensuar con carácter previo y sacar para adelante proyectos de ciudad y no proyectos de partido.

Habla de proyectos de ciudad y el convenio de Vega Baja es uno de ellos. Se ha tardado meses en que el Ministerio de Cultura, la Junta y el Ayuntamiento de Toledo lo alcanzaran y desde la oposición se ha reclamado constantemente información, e incluso su grupo se muestra muy crítico y lo califica de acuerdo  «fantasma». ¿Tan precario es?

Para lo que se ha conseguido no debería haber tardado tanto tiempo en conseguirse, ya que es un convenio de mínimos, de voluntades y de compromiso en hacer según que cosas, pero no especifican y para este viaje no hacía falta muchas alforjas, la verdad. Queremos que Vega Baja se recupere como espacio para el vecino y de la mejor manera para el barrio, sobre todo, teniendo en cuenta además que el barrio se va a ver afectado por el traslado del hospital, el futuro cambio del cuartel de la Guardia Civil y el cierre de establecimientos. Podría ser un buen incentivo.

Además, defendemos que se respeten las obligaciones legales que existen. La Ley 4/2013 de Patrimonio de Castilla-La Mancha protege  también los bienes inmateriales, como los conos visuales y las panorámicas. Queremos que se recupere, se ponga en valor y no es presentable que después de tantísimos años siga siendo un conjunto de parcelas sin aprovechamiento alguno y de las que no pueden disfrutar los vecinos. En el programa electoral ya llevábamos el acometimiento de una serie de obras que facilitaran la recuperación, como espacios deportivos, de ocio y de disfrute del vecino y ahí seguimos.

El acuerdo de las administraciones se queda muy corto, menos es nada, por supuesto, pero no incluye La Peraleda ni se dice nada de cuál es el plan y echamos en falta un plan de Toledo.

La oposición lleva mucho tiempo pidiendo que Vega Baja vaya a la comisión de Urbanismo. ¿Echa de menos más información?

Echamos de menos el diálogo y la comunicación entre el equipo de Gobierno y la oposición. No es plato de buen gusto enterarnos a la par que el resto de toledanos leyendo la prensa. No consideramos que sea nuestra misión dentro del Consistorio el no poder aportar a un plan o a un proyecto en la ciudad. Sin embargo, el equipo de Gobierno quiere que nos sumemos a su plan sin haber tenido la posibilidad de aportar nuestras propuestas.

Tampoco se informa en las comisiones sobre el Plan de Ordenación Municipal. Aun así, la oposición no está demasiado machacona con el tema.

Nosotros estamos permanentemente pidiendo que el POM salga adelante. Sabemos que es un documento delicado, complejo y que necesitaría la participación de un montón de agentes, pero con nosotros no se ha contado. Se nos dice que se va a realizar una presentación en breve, pero la tónica general es que no se cuenta con nosotros y no sería la primera vez. Y al final nos enteramos por la prensa. Es la tónica de esta legislatura.

Hace dos años el concejal de Urbanismo, José Pablo Sabrido, decía que el 94% de los asuntos urbanísticos salían por consenso con los grupos. ¿Y ahora?

El trato que tengo a nivel personal con los responsables del equipo de Gobierno es bueno y también la capacidad que mantengo con ellos a nivel personal. Pero que se nos diga que el 94% de los asuntos que van a la comisión de Urbanismo se adoptan por consenso no lo veo porque el 95% de los asuntos son licencias o cuestiones de mero trámite y sería absurdo que la oposición se opusiera a cuestiones que son meramente técnico-administrativas. Dar a entender que la comisión es una balsa de aceite no es cierto porque no conocemos los proyectos de ciudad. De hecho, se nos apuntó la posibilidad de que el Ministerio estaba estudiando un nuevo puente para dar salida a un futuro AVE y no hubo consenso, también se nos anticipó que el Ministerio estaba estudiando un puente que uniera Azucaica con el Polígono y tampoco lo hubo, más bien una oposición frontal de mi grupo porque esa ubicación no aportaba nada al colapso que se va a producir con el Hospital Universitario de Toledo.

En relación al hospital, el pasado fin de semana se ha traslado el servicio de Urgencias. ¿Está preocupado su grupo por los accesos?

No solo preocupados, estamos desesperados porque estamos viendo que sin que el hospital esté al 100%se producen atascos por mucho que  se hayan negado hasta ahora, aunque parece que ya sí se reconocen. Llevamos años hablando del problema y lo que puede suponer con los atascos.

Además, no es una cuestión de movilidad, sino de salud. No quiero pensar que haya que pedir cita para que a alguien le de un infarto, tampoco para que alguien tenga un ictus y en función de la hora la ambulancia llegue o no tiempo. Es algo muy serio y no se puede hacer arma arrojadiza desde el punto de vista partidista y entendemos que quien tiene la responsabilidad son las administraciones y me da igual el color del partido que gobierne la institución. Se tienen que mejorar los accesos y adoptar medidas reguladoras de tráfico, puentes que mejoren la circulación y facilitar el acceso de los toledanos y a todos los del área de influencia.

Se está redactando el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) y vamos conociendo algunas de las medidas, como la ampliación de la ORA, el incremento de tarifas, entre otras. Pero parece que el equipo de Gobierno no está muy de acuerdo con algunas medidas.

Todo lo que sean aportaciones para mejorar la movilidad de Toledo supone de partida el reconocimiento de algo que no se hacía, que en Toledo hay un problema de movilidad.  El plan se sigue quedando corto aunque estamos de acuerdo en que hay que tomar una serie de medidas, pero no se toman por el cortoplacismo que rige la política municipal en los últimos años. No quieren tomar medidas impopulares porque se pierden votos en mayo de 2023. Esas miras no son la mejor opción por Toledo. La ciudad no necesita de esos dirigentes, sino de aquellos que estén comprometidos en poner soluciones y en ver qué Toledo queremos tener de aquí a unos años. Toledo necesita saber qué quiere ser de mayor con independencia de lo que esté ocurriendo hoy.

En el plan de movilidad se plantea la posibilidad de que el ferial se ubique en La Peraleda. ¿Cómo lo ve?

El ferial es como la falsa moneda, que de mano en mano va y ninguno se la queda. Toledo tiene que tener un ferial, un sitio en el que los toledanos podamos disfrutar de nuestras ferias y fiestas. Y su ubicación en La Peraleda no es el problema, lo que hay es que colocarlo. La Peraleda me parece un espacio infinitamente mejor que Safont a fecha de hoy, pero como está no se puede porque es un descampado medio abandonado, polvoriento y mal asfaltado. Si queremos un recinto ferial lo tenemos que decidir entre todos y hay que buscar un emplazamiento digno para que las fiestas recuperen el atractivo que en su día tuvieron.

Toledo sigue esperando las ayudas de emergencia del Gobierno por las nevadas de Filomena y por los destrozos de la Dana. ¿Tendría que insistir más Tolón y su equipo?

Espero que la alcaldesa, que es de todos los toledanos, lo esté haciendo, se ponga en la piel de los ciudadanos y exija al Gobierno que las ayudas lleguen cuanto antes. Quiero pensar que las ayudas son susceptibles de ser trasladadas de inmediato si hay voluntad política de que eso ocurra. He leído en prensa que se solicitó un estado de zona catastrófica por importe de 1,4 millones de euros, pero me parece que con ese dinero poco se puede hacer.

Lo que tenemos que tener en cuenta es que si no se toman las medidas correctoras y tenemos que hacer frente al cambio climático que tenemos encima y a posibles nuevas inundaciones y Filomenas y no tenemos un POM nos seguirá costando muchos millones arreglar lo que vaya ocurriendo por no haber tomado medidas preventivas.

¿Se sabe algo más del proyecto del macrohotel que se quiere levantar en el Casco? El proyecto que cuenta con la oposición de la Real Fundación y de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas.

He visto el proyecto en profundidad y me cuesta llamarlo macrohotel a pesar de que sea una macrobra. Ocupa muchos inmuebles del Casco, pero prácticamente todos están en estado de abandono. Tenemos un Casco Histórico amplísimo que se está hundiendo, que hay que poner en valor y necesita mucha inversión. No veo que todo el Casco se vaya a convertir en un negocio terciario porque sería incompatible con la residencialidad y la habitabilidad. Es una obra en la que se va a poner en juego un patrimonio que antes estaba en manos de propietarios privados.

Acabamos de conocer las cuentas de la Empresa Municipal de la Vivienda, que volverá a cerrar 2021 con pérdidas de más de 200.000 euros. ¿Hay posibilidad de que cambie de rumbo o tenga mayor actividad?

La EMV es viable y necesaria, pero si se pone a trabajar para lo que se constituyó y no para gestionar las multas de la ORA. Si el Ayuntamiento es capaz de dotarla de suelo y de presupuesto para las obras sería un elemento de partida para recuperar ese Toledo que queremos y dejar un proyecto de ciudad mejor. Pero la EMV se está usando de manera residual y debería hacer frente a sus ocupaciones de suelo y vivienda.

Desde el Ayuntamiento se habla mucho de un futuro proyecto de regeneración urbana en el entorno del Hospital Virgen de la Salud. Todavía no hay nada decidido, ¿cree que debería someterse a consenso?

Palomarejos, Buenavista y Santa Teresa se van a ver afectadas por los cambios. El traslado del hospital ya está encima y el otro, el del cuartel de la Guardia Civil, habrá que ver cuándo se desarrolla. Aun así, es un proyecto tan importante para la ciudad que no entendemos por qué únicamente la Junta y la Tesorería de la Seguridad Social van a decidir qué va a pasar en la zona y el papel que juega el Ayuntamiento es estar detrás de estas instituciones para que lo que se haga beneficie a los toledanos. Debe jugar un papel importante y es necesario tener los elementos jurídicos necesarios, como el POM.

Seguimos insistiendo en que hay que decidir qué modelo de ciudad queremos, con independencia de que tenga mejor o peor venta ante terceras personas o trayectorias profesionales. Toledo está muy por encima de las personas y de las carreras políticas de la gente y es el objetivo. Y no se logrará si se deja uno comer la tostada por otras instituciones.

¿Y el Ayuntamiento no tiene otra opción que dar por perdido ya Hospitalito como centro de mayores?

Hacer de Hospitalito del Rey una unidad de salud mental es volver a los psiquiátricos antiguos y dar un paso atrás en el cuidado y la atención de estas personas. El edificio tiene falta de capacidad para la movilidad y no veo a ningún interno ingresado saliendo a la calle y viendo cada día un paraguas de un color, grupos de gente, bullicio... Lo que dicen los expertos es que los internos necesitan rutinas, atenciones y  estabilidad y no que le cambien cada día el paso. Es un error por parte de la Junta y es una necesidad de Toledo que se destine a un centro de día de mayores. Los vecinos lo están reclamando y no se entiende que desde la Junta se apunte que no hay demanda, sobre todo, si hay listas de espera en las residencias de mayores y el edificio se encuentra en el barrio más envejecido.

Está en marcha la licitación del nuevo contrato de limpieza y recogida de basura. ¿Ofrece esas mejoras y la modernización del servicio?

No existe un cambio de modelo. Cuando un Ayuntamiento genera un pliego y no se establecen unas pautas mínimas y se deja el cumplimento de los objetivos al licitador, se corre el riesgo de que no haya nadie que cumpla los objetivos. Toledo presenta dificultades para la recogida de basura, sobre todo, en el Casco y tenemos otra pega, prácticamente la misma distancia longitudinal que tiene Madrid para cinco millones de habitantes, pero en Toledo para 85.000. Es un problema urbanístico que tiene difícil solución y hace falta un POM de ciudad y no de un partido. Habrá que ver si se puede eliminar el bolseo, si se pone el quinto contenedor y otras medidas...

Además, el pliego tiene otras carencias y falta que se incluyan algunas calles del Casco. Tampoco la recogida de basura tiene que ser un arma arrojadiza entre partidos y ojalá el PSOE aprobara un plan que nos sirviera para dentro de 25 años porque tendría nuestro apoyo, pero hay que ponerse a trabajar y no vale dejar en manos de una empresa las condiciones de un servicio fundamental para la calidad de vida de los toledanos. El Casco también tiene que tener una recogida de basura del siglo XXI.

Si hablamos de política... ¿Hay un cambio de rumbo en el Grupo Municipal Popular con la salida de Claudia Alonso como portavoz y la entrada de Juan José Alcalde, o es un cambio de cromos?

No considero que haya un cambio  político. No lo veo así y también lo ha dicho de manera clara el presidente provincial. Vino a decir que cuando hay un congreso provincial en el espacio poscongresual se adoptan una serie de decisiones para poner en la misma línea o adecuar los grados de confianza existentes entre la nueva dirección y los responsables de cada uno de los estamentos del partido. No aprecio ningún cambio y supongo que no lo habrá tampoco en la estrategia. Sigo pensando que nosotros vamos a seguir trabajando y proponiendo alternativas para Toledo y haciéndole ver al equipo de Gobierno que nos tiene a su disposición para trabajar aunque nos llamemos PP.

¿Entonces el presidente provincial da a entender que el cambio podría ser por amiguismo?

Me limito a sus palabras y no las voy a interpretar. Coincido en su línea y es algo normal y habitual en cualquier partido. Cuando cambia la dirección puede tomar las decisiones que considere pertinentes.

¿Un cambio en la portavocía es adecuado ahora, a menos de dos años de las elecciones municipales? ¿Puede traer peajes?

Espero que no los traiga. Que sea adecuado o no, solo espero que no tenga la transcendencia que algunos quieren dar. Al final, la Ejecutiva provincial ha puesto a Juanjo  Alcalde como nuevo portavoz y no creo que vaya a cambiar nada el trabajo que se ha venido haciendo estos años atrás. Si es oportuno o no lo tendrán que juzgar los toledanos en mayo de 2023. A mí me hubiera gustado que las cosas se hubieran hecho de otra manera, pero nada más, posiblemente se hubieran terminado haciendo igual.

Usted era el número 2 de Claudia Alonso... ¿Y ahora?

Como número 2 de Juanjo Alcalde. Estoy cómodo trabajando para Toledo y me da exactamente igual ser el número 2, el 7 o el 27. No tengo ninguna aspiración más que ayudar a los toledanos en su día a día. Hablo con un montón de gente y procuro echarles una mano en lo que está a mi alcance. En eso consiste ser concejal y da igual que uno sea portavoz, viceportavoz que concejal llano sin ningún otro cometido. Todos tenemos nuestra responsabilidad, nuestro trabajo, aportamos ideas, defendemos mociones, contestamos a los grupos...

¿Hay buen rollo a nivel interno o hay que acomodarse a los cambios? Además, a los pocos días de la noticia ha renunciado Amparo Granell como concejala.

La dimisión de Amparo es por cuestiones estrictamente personales. Es una mera coincidencia en el tiempo con la salida de Claudia. Estoy convencido de que no tiene ninguna relación. La vamos a echar de menos y no me cabe duda porque es una gran profesional, compañera y amiga. También la va a echar de menos la Corporación.

¿Y de Claudia Alonso qué dice?

Claudia presentó su candidatura, la colocó el partido como candidata a la Alcaldía de Toledo en 2019, el grupo obtuvo un mal resultado y cada uno tiene su cuota de responsabilidad. Claudia ha trabajado manteniendo la línea que le venía marcando el partido, trabajando  mucho y aportando en función de su conocimiento y posibilidades. Ahora seguirá trabajando acometiendo otras tareas que le asigne el nuevo portavoz, la dirección provincial, la regional, Madrid o quien corresponda.

¿Y usted se va a prodigar un poco más públicamente en lo que queda de legislatura? Se le ve poco.

Creo más en la política a pie de calle, en la de estar, escuchar y ayudar a la gente que en la política de las fotos, los anuncios y el postureo. Aparezco en los medios de vez en cuando, pero no voy a aparecer más para que se me conozca más. Afortunadamente, hay mucha gente que me conoce, más a mi padre que a mí, y sabe cómo somos y actuamos. Voy a seguir en la misma línea  y el PP está en esa línea de cercanía y de estar con la gente. Otra cosa será cuando se hablen de otros asuntos, que estarán quiénes tengan que estar y no estarán quiénes no tengan que estar.

¿Tiene ya alguna apuesta sobre el candidato del PP a la Alcaldía?

El candidato lo va a decidir Madrid, pero me gustaría que fuese alguien que no tuviese demasiada mochila de partido, ni demasiado arraigo partidista y tuviera una trayectoria profesional reconocible y reconocida en Toledo. Una persona con buen trato con los distintos estamentos, con talante de escucha y de diálogo. Alguien que no tenga a Toledo como trampolín, sino como objetivo.