Protegen con tierra los límites de la pasarela de Vega Baja

F. Rodríguez
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Desde hace días la parcela principal del yacimiento registra una inusal actividad, con una excavadora moviendo y allanando tierra y una 'pickup' colocando un doble vallado paralelo

Las máquinas entran en Vega Baja para allanar y mover tierra - Foto: David Pérez

El yacimiento de Vega Baja vuelve a tener actividad en su interior. Desde hace varios días se puede observar cómo hasta dos máquinas, una excavadora y un vehículo de transporte tipo ‘dumper’, proceden a mover una importante cantidad de tierra en su parcela principal.

Los trabajos se están realizando a ambos lados de la senda peatonal recientemente construida, en una superficie anexa de una dimensión considerable, y tienen como objetivo proteger el yacimiento con una capa de entre 10 a 15 centímetros de tierra.

Todo ese material no es exógeno al yacimiento. Procede de lo que se retiró en su día para realizar las excavaciones arqueológicas, que durante todos estos años ha permanecido apilado junto al edificio Sabatini y ahora se incorpora como manto protector.

Las máquinas entran en Vega Baja para allanar y mover tierraLas máquinas entran en Vega Baja para allanar y mover tierra - Foto: David Pérez

Además, el movimiento de tierra no es la única actividad que está registrando en los últimos días en el yacimiento arqueológico. A un lado de la senda peatonal de moreras se podía ver ayer claramente un nuevo espacio delimitado como si de una especie de nuevo camino se tratara. Una ‘pickup’ con dos operarios transitaba por allí, terminando de instalar una valla metálica a ambos lados.

Se trata de los trabajos de instalación de un doble vallado de protección paralelo la senda peatonal, de cara a evitar que cualquier ciudadano pudiera acceder a la zona protegida del yacimiento. La doble valla que se ha instalado cumple ese cometido, delimitando el ancho de la senda.

Después de meses cerrada y sin actividad, y una vez que se lograron los pertinentes permisos para conectar con la zona de la senda ecológica con la calle Lima, los trabajos afrontan su recta final y, si nada se tuerce, en diez o doce días podría producirse la apertura del nuevo camino de moreras por el yacimiento de Vega Baja.

Las máquinas entran en Vega Baja para allanar y mover tierraLas máquinas entran en Vega Baja para allanar y mover tierra - Foto: David Pérez

Las máquinas entran en Vega Baja para allanar y mover tierra
Las máquinas entran en Vega Baja para allanar y mover tierra - Foto: David Pérez