Las grandes potencias ante una posible recesión

Europa Press
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EEUU y Alemania preparan medidas para estimular sus economías ante un periodo de decrecimiento que podría llegar, según los expertos, entre 2020 y 2021

EEUU y Alemania se asoman al abismo de una posible recesión

La economía de Estados Unidos entrará en recesión el próximo año o el siguiente como muy tarde, según la opinión de una amplia mayoría de los economistas encuestados por la Asociación Nacional de Economía de la Empresa (NABE), que consideran que el cambio en la política monetaria de la Reserva Federal (Fed) podría contribuir a alargar el actual periodo de expansión económica, el más prolongado de toda la historia de EEUU. 
De este modo, un 38% de los economistas consultados apuesta por que EEUU entrará en recesión en 2020, mientras que el 34% afirma que esto ocurrirá en 2021.
"Los participantes en la encuesta opinan que la expansión se verá extendida por el cambio en la política monetaria, y la mayoría opina que la recesión tendrá lugar más tarde de lo anticipado en la encuesta de febrero", declaró la presidenta de NABE, Constance Hunter, añadiendo que "del 98% de los que piensan que habrá recesión tras 2019, los panelistas están divididos sobre si ocurrirá en 2020 o 2021". 
En este sentido, el porcentaje de economistas consultados que opina que la recesión se producirá más tarde de 2021, aunque minoritario, ha crecido al 14% desde el 11% del pasado mes de febrero. 
La fecha de entrada en recesión de la mayor economía mundial puede tener una significativa repercusión política, puesto que, de producirse en 2020 coincidiría con la carrera hacia la Casa Blanca, ya que las elecciones presidenciales, a las que Donald Trump podría presentarse para renovar su actual mandato, tendrán lugar en noviembre del próximo año. 

Así, el presidente estadounidense aseguró hoy que está valorando la posibilidad de recortar los impuestos aplicados a los salarios en EE.UU.
"He estado pensando en los impuestos sobre la nómina durante mucho tiempo. A muchas personas les gustaría ver eso", señaló Trump a los periodistas en el Despacho Oval durante una reunión con el presidente rumano, Klaus Iohannis.
"Estamos valorando varias reducciones de impuestos. Pero de todos modos lo hago todo el tiempo", agregó.
Trump también explicó que su Gobierno está estudiando modificar los impuestos sobre las ganancias de capital, aunque advirtió que aún no se ha decidido nada al respecto.
En sus declaraciones, Trump evitó aceptar que hay riesgo de recesión y volvió a acusar a la Reserva Federal (Fed) de ser la culpable de la situación actual.
"Me gustaría ver un recorte en los tipos de interés de la Reserva Federal, porque debería haber sucedido hace mucho tiempo. Creo que están muy atrasados al no haberlo hecho", criticó.
En Estados Unidos, las personas pagan impuestos sobre la nómina para financiar la Seguridad Social y el programa sanitario de Medicare.
Recortar esos impuestos podría ayudar temporalmente a la clase trabajadora e impulsar la economía, pero expertos han alertado de que aumentaría el déficit y dañaría los programas de seguridad social del país.
La insistencia de Trump en que la Reserva Federal reduzca los tipos de interés, actualmente situados en el rango de entre el 2% y el 2,25%, y la posible reducción de impuestos por parte de la Casa Blanca indican el interés del mandatario de atajar un posible debilitamiento económico.
La economía de Estados Unidos avanzó a un ritmo anual del 2,1% en el segundo trimestre de 2019, según el primer cálculo de la evolución del producto interior bruto (PIB) en ese periodo, una señal de ralentización después de haber registrado un 3,1% en el primer trimestre.

 

El motor económico de Europa también afronta una posible recesión

Alemania subastará hoy por primera vez bonos con vencimiento a 30 años y un cupón al 0%, poniendo así a prueba el apetito de los inversores por activos refugio, después de que la rentabilidad de la deuda germana bajara la semana pasada a sus mínimos históricos en el mercado secundario ante la amenaza de recesión a la que se enfrenta la mayor economía europea. 
El Tesoro alemán, que ya había realizado subastas de deuda con cupón cero hasta un plazo de vencimiento máximo de 10 años, buscará mañana vender hasta 2.000 millones de euros en bonos con vencimiento en agosto de 2050. 
En el mercado secundario de deuda, la rentabilidad del bono alemán a 30 años se situaba hoy en el -0,171%, después de llegar a bajar la semana pasada a -0,313%. 
En el caso del bono a 10 años de Alemania, el bund ofrecía hoy una rentabilidad negativa del 0,711%. 
Además de este bono a 30 años, el Tesoro germano buscará colocar 5.000 millones de euros en un nuevo bono con vencimiento a dos años, mientras que venderá 3.000 millones de euros en bonos a 10 años.