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Un descuento que no 'carbura'

Jaime Galán
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Los 20 céntimos por litro que el Gobierno ha decretado para reducir la subida de la gasolina divide a la población. A favor los que miran por su bolsillo y en contra los que lo ven como un parche. Gasolineras llenas el viernes a su entrada en vigor

Las gasolineras en el punto de mira. - Foto: David Pérez

Es uno de esos asuntos que todo el mundo tiene en su boca. El precio del combustible y lo caro que está. Por ese alza que están experimentando los bolsillos de los consumidores, el Gobierno de España implantó como medida paliatoria un descuento de 20 céntimos por litro de combustible en el que 15 céntimos lo pagaba el Estado y los cinco restantes lo ponían las petroleras. Eso sí, aun con los precios moviéndose, lo que genera desconfianza entre la población.

La rebaja entró en vigor el pasado viernes, produciéndose colas en las gasolineras locales para llenar el depósito durante todo el día. «Ha venido tal cantidad de gente como si la gasolina fuera gratis», comentó el responsable de una estación de servicio de la ciudad. Y es que al conocer la fecha en la que entraba en vigor el descuento, multitud de consumidores decidieron aguantar unos días el repostaje de su vehículo para ahorrarse dinero. Con el paso del fin de semana, la actividad de las gasolineras se fue relajando.

Pese a todo, la medida del Ejecutivo nacional tiene defensores y detractores. Algunos de ellos, o los matices que estos ponen a la iniciativa, los escuchó La Tribuna a las puertas de estos establecimientos. Por ejemplo, Andrea y Juan José opinan que al tratarse de un descuento es una medida bien acogida por el cliente, pero consideran que «va mal dirigida hacia el sector de las gasolineras por la forma en la que han tenido que aplicar el pago». Y es que todo el que se acerque a uno de estos establecimientos comprobará que los marcadores seguirán reflejando el precio real del combustible, y que es en el momento de pagar cuando se aplica el descuento, teniendo que correr la rebaja a cargo de cada establecimiento hasta que lo justifiquen al Gobierno y este se lo reembolse. Desde el sector transmitieron que ha sido un inconveniente importante para muchas gasolineras, sobre todo para las más independientes, por falta de liquidez para poder hacer frente a los descuentos. 

Esto ha desembocado en otros problemas como pasó a una compañía del calibre de 'Repsol'. La manera de aplicar el descuento de forma automática durante el pago colapsó su sistema en muchos de sus locales de la ciudad y de todo el país. De ahí surge la indignación de José Miguel, que vino a pasar el fin de semana a Toledo y cuando llegó a repostar se encontró con que la compañía no podía realizarle el descuento. A este usuario, la medida le parece «absurda e insuficiente» para personas como él que trabajan con su coche diariamente. Miriam es más contundente. Lo describe como «una vergüenza» porque «juegan con productos de primera necesidad. Todo es una cadena y nos están complicando llevarnos la comida a la boca». 

Por el momento, la medida taponará la herida, pero si el precio de la energía sigue subiendo, igual los detractores se comen a los defensores.