Christian Palomares quiere resistir en el Mundial

J. M. Loeches
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El piloto bargueño arranca este fin de semana en Le Mans el Mundial de Resistencia de Superbikes, en el que será su retorno a la competición tras el parón de 2023

El bargueño arranca el Mundial este fin de semana

Christian Palomares afrontará este sábado la primera prueba del Campeonato del Mundo de Resistencia de Superbikes EWC. Con su honda CBR 1000, será uno de los tres integrantes del equipo Mana'au Competition. Será el retorno a la competición del piloto bargueño, campeón de España en 2021, que el año pasado tuvo que ausentarse por motivos laborales.

A sus 25 años, es militar de profesional, perteneciente a la Guardia Real, y fue llamado a la misión en Letonia en 2023, por lo que no pudo competir. Ahora, vuelve con la ilusión de encarar este campeonato. Dice que no tiene un objetivo fijo, que simplemente le llamaba la atención: «Aunque no tiene la atención mediática del Mundial de Superbikes, no deja de ser un Mundial, y me apetecía mucho probar». Es verdad que ha podido probar en alguna ocasión las 24 horas de Montmeló, y vio que se le daba bien.

El toledano ya se encuentra probando la moto en el lugar de la primera prueba, Le Mans, circuito de la mítica prueba de resistencia que él mismo podrá correr desde las 15:00 horas de este sábado. Se corre por equipos, así que compartirá sensaciones y sufrimiento con el también español Marc Miralles y con el suizo Samuel Trueb, sus dos compañeros de equipo.

Evidentemente, se trata de una prueba de resistencia en la que deberán aguantar las 24 horas por relevos. Por eso, como advierte Palomares, «es muy importante cuidar la mecánica, ya que la moto tiene que aguantar todo el tiempo». El piloto bargueño aún no conoce la estrategia a seguir por parte de su jefe de equipo, pero asegura estar preparado y con mucha ilusión por debutar en este Mundial.

La siguiente prueba será ya el 8 de junio en Bélgica, en el circuito de Spa, aunque esta vez la duración será de 8 horas. La tercera se celebrará el 21 de julio en Suzuka, en Japón. Sin embargo, el equipo de Palomares no acudirá por el coste alto que supone desplazarse hasta la la ciudad asiática. Sí que estará de salida en la cuarta y última carrera, prevista para el 15 de septiembre, de nuevo en Francia, en el circuito de Bol d'Or, con otras 24 horas de resistencia.

El toledano encarará este jueves los primeros entrenamientos cronometrados, que se repetirán el viernes. Del cómputo de los dos se realizará la parrilla de salida. Además, todos los pilotos podrán rodar por la noche para observar las condiciones que se encontrarán en carrera.

El bargueño confiesa que hay que estar bien preparado físicamente para una prueba así. Aun así, considera que el peor momento aparece "cuando termina la noche y está amaneciendo, pues estás muy cansado y te da el bajón". Sin embargo, añade que "en cuanto te subes a la moto, aprietas para realizar el último esfuerzo". No hay ninguna presión para Christian Palomares y su equipo, pero sí que admite que estaría muy contento de acabar entre los diez mejores.