La Tribuna de Toledo
Saltar Publicidad   Cerrar   

Publicidad

20 de octubre de 2018

Museo Ruiz de Luna, el esplendor de la cerámica

LT - viernes, 22 de diciembre de 2017
Museo Ruiz de Luna, el esplendor de la cerámica
El conjunto arquitectónico del convento y la iglesia de San Agustín, en pleno casco antiguo de Talavera, componen un museo de referencia para la cerámica, con piezas de los siglos XVI al XX

La cerámica más representativa de la etapa entre los siglos XVI y XX es el tesoro que reúne el Museo de Cerámica Ruiz de Luna, de Talavera de la Reina. Se encuentra asentado en pleno casco antiguo de Talavera, en dos edificios desde hace poco comunicados entre sí, el conjunto arquitectónico de San Agustín, formado por el convento, la ubicación original del Museo en funcionamiento desde 1996, y la iglesia, que se abrió en 2013 como ampliación para la exposición de azulejería. El Ruiz de Luna reúne una representativa colección de cerámica, que incluye la colección personal de Juan Ruiz de Luna, el nombre que devolvió el esplendor a la cerámica talaverana. Nada más cruzar la puerta de entrada del museo, en lo que fuera el claustro del antiguo convento, se muestra una selección de distintas series de cerámica, con piezas perfectamente colocadas en una sucesión de vitrinas que van bordeando el espacio. Cada una de las series recibe el nombre de los motivos decorativos más característicos de cada época. Entre otras, se puede contemplar la de las Mariposas, a través de piezas realizadas en el siglo XVI y comienzos del XVII tanto en Talavera como en Puente del Arzobispo, caracterizadas por la introducción de elementos vegetales estilizados a base de filamentos ondulados ("mariposas"), decoradas en el centro con animales como cuervos, lechuzas, conejos...Pero es solo un ejemplo, ya que también es posible disfrutar de la belleza de verdaderas joyas de la cerámica, clasificadas en series como la Polícroma, Encaje de Bolillos, Recortes, Azules, Chinescas de Helechos y Golondrinas, Del Pino, Alcoreñas, de la "Puntilla Berain". Las colecciones de mariposas del siglo XVI arrancan el recorrido temporal por las series de Talavera, loza que se usa para objetos de escritorio o decoración. Además, la influencia de la porcelana china o los guiños a Alcora se muestran en unas vitrinas que ensalzan la historia de Talavera. Igualmente, se recoge una representación de algunas piezas producidas en su momento en el Alfar El Carmen por Enrique Guijo y Niveiro. Además de piezas de decoración, la exposición permanente del Museo Ruiz de Luna, cuenta también con algunos ejemplos de azulejería como el panel de la Anunciación, obra realizada a principios del siglo XVII, procedente del antiguo Hospital de la Maternidad, o el de San Juan Bautista, de la iglesia de Marrupe. La colección permanente recoge así el grueso de la recopilación personal del alfarero que da nombre a las instalaciones, el fondo antiguo de la fábrica de Ruiz de Luna, el alfar Nuestra Señora del Prado. Entre ellas, más de 1.500 piezas donde destacan las más espectaculares, pertenecientes al siglo XX, entre ellas el singular retablo de Santiago, fechado en 1917. Mide cerca de seis metros de alto y está considerada como una de las obras más importantes del siglo XX, debido a su valor técnico y artístico. A la azulejería se ha dedicado expresamente el espacio de la antigua iglesia de los agustinos recoletos. Es la ampliación del Museo, largamente esperada e inaugurada en 2013, que ha permitido exponer valiosas piezas que hasta entonces dormían en los almacenes del propio Ruiz de Luna, por falta de espacio disponible para su exposición. En este espacio se encuentran obras cumbre de la azulejería, la mayoría de una gran singularidad, como la propia fachada del alfar "Nuestra Señora del Prado" una de las obras capitales de la exposición permanente en la que se percibe el espíritu creativo que alojaba en su interior el alfar del maestro ceramista. En la zona del ábside, se encuentra una representación de la evolución de la imagen de la Virgen del Prado en la azulejería. Entre ellas, figuran piezas del siglo XVIII y sobresale una procedente de la colección de José Luis Reneo, firmada en 1774 por el famoso ceramista Mansilla, una "rara avis" porque no se estilaba por entonces estampar la firma. Asimismo, del taller de La Menora hay otra joya autografiada por Simón Sáez. El retablo que corona la nave principal de la ampliación procede del convento de la Madre de Dios, que estaba ubicado junto a la actual plaza del Salvador. El Gobierno compró las piezas, que representan a la Virgen, del siglo XVI, y, por otro, a los santos de la orden. Pero quizás la pieza más llamativa es el el denominado "Peinador de Velada", que decora una recoleta cúpula al fondo de la antigua iglesia. Procede del Palacio de los Marqueses de Velada y se utilizaba como sala privada para la oración en la España del Siglo de Oro. Los azulejos se repiten en toda la estancia y permiten comprobar la excepcional acústica de este material. El Instituto de Restauración de Bienes Culturales extrajo las piezas del palacio de Velada para reproducir perfectamente la estancia con los azulejos originales. Una joya que por sí sola merece una visita al Ruiz de Luna. EL ANTIGUO CONVENTO El antiguo convento de San Agustín, originario del siglo XVII, consta de tres plantas y sótano, se reconstruyó para albergar estas dependencias que pertenecieron a los Agustinos recoletos. Esta colección, que sirvió como base a la fábrica de Ruiz de Luna (1908-1961) para sus producciones, fue adquirida por la Administración en los años 60. Desde entonces, se expuso en el Museo Gabinete, en la plaza del Pan, hasta finales de los setenta. Durante años, durmió en los sótanos del antiguo Banco de España, que estaba en la calle Carnicerías. Y el 14 de febrero de 1996, despertó en su actual ubicación. RETABLO DE SANTIAGO (1917) Realizado en el alfar de Ruiz de Luna -"Nuestra Señora del Prado", este magnífico retablo mide cerca de seis metros de alto y debido a su valor artístico y técnico, se considera una de las obras más singulares del siglo XX conservadas en el Museo. SERIES DECORATIVAS (del siglo XVI al XX) Piezas de todo tipo -platos, jarras de bola, bandejas, cuencos...- se exhiben en las vitrinas de la sala principal, distribuidos en las series decorativas en las que están catalogados: Mariposa, Encaje de Bolillos, "Puntilla Berain", Polícroma, Chinescas, Alcoreñas… SALA ARQUEOLÓGICA RESTOS DE EXCAVACIONES. En la planta baja y envuelta en una luz tenue se encuentra otro de los encantos del Museo, la Sala Arqueológica, que recoge algunos valiosos restos cerámicos procedentes de excavaciones desde el siglo III al XV, junto con otros hallazgos como restos de columnas o capiteles. JUAN RUIZ DE LUNA. El creador Empresario, artesano, decorador, fotógrafo, pintor, publicista y, sobre todo, ceramista. En 1907 conoce a Enrique Guijo, un ceramista cordobés que residía en Sevilla, con el que va fraguando la idea de devolver a la cerámica talaverana el esplendor de antaño. A mediados de 1908 ambos ponen en marcha la sociedad mercantil "Ruiz de Luna, Guijo y cía", responsable del taller "Nuestra Señora del Prado". El tándem solo dura dos años, pero ya estaba puesta la semilla del renacimiento de la cerámica de Talavera.

Compartir en Facebook
Compartir en Google Plus
Compartir en Twitter
Museo Ruiz de Luna, el esplendor de la cerámica
Museo Ruiz de Luna, el esplendor de la cerámica
Museo Ruiz de Luna, el esplendor de la cerámica
Museo Ruiz de Luna, el esplendor de la cerámica
Museo Ruiz de Luna, el esplendor de la cerámica
Museo Ruiz de Luna, el esplendor de la cerámica
Museo Ruiz de Luna, el esplendor de la cerámica
Museo Ruiz de Luna, el esplendor de la cerámica
Grupo Promecal
La Tribuna de Toledo se basa en el Sistema de Gestión de Contenido desarrollado por Escrol
Auditado por Logo OJD