III Plan de Transporte

El Búho 1 es la única de las 22 líneas de autobús urbano que resulta rentable

J.Monroy/C.S.J/Toledo - lunes, 28 de octubre de 2013
- Foto: Yolanda Redondo
Los ingresos de explotación están muy por debajo del coste. Según los resultados del III Plan de Transporte y Movilidad, los autobuses urbanos generan un déficit de 1,53 euros por kilómetro recorrido

Unas pierden un 20 por ciento y otras un ochenta, pero la inmensa mayoría de las líneas de los autobuses urbanos de Toledo resultan deficitarias. Sólo hay una que consigue los suficientes ingresos para cubrir los costes e, incluso, que gana dinero; es el Búho 1, una de las tres líneas nocturnas que se ponen en funcionamiento los fines de semana y que utilizan más de 45.000 viajeros al año. Son datos del IIIPlan de Transporte y Movilidad del Ayuntamiento de Toledo, al que no parece que le cuadren mucho las cuentas del transporte público.
En pleno debate sobre el rendimiento, el coste e, incluso, sobre la posibilidad de que el consistorio pueda rescatar el servicio que actualmente presta en régimen de concesión la empresa Unauto, las cifras del transporte público en Toledo son para mirarlas dos veces. Los autobuses cuestan al año más de 8,2 millones de euros, de los que sólo se ingresan por la venta de billetes un 41 por ciento de lo gastado. Es decir, que el Ayuntamiento tiene que aportar de sus propias arcas 4,8 millones de euros, para sostener un servicio que por sí mismo se queda muy lejos de conseguir el equilibrio económico-financiero.
El citado estudio propone paliar en parte el déficit con la supresión de varios autobuses durante los fines de semana y verano, y con el recorte de las líneas más extensas cuando comience a funcionar el intercambiador de Safont. Reducir servicios y prestaciones es, por tanto, la fórmula magistral que se plantea para abaratar costes,  ante las abrumadoras cifras que revelan que, de media, el Consistorio tiene que afrontar un déficit de 1,53 euros por cada kilómetro que recorren los autobuses de la ciudad.

la más cara. La línea más cara por la falta de correlación entre ingresos y gastos es la 94, que sale de Zocodover y recorre Santa Bárbara y el polígono industrial. El coste de explotación de la ruta, que circula únicamente los días laborables, es en realidad bajo, ya que asciende a 272.825 al año. Pero su recaudación es ínfima, 32.329 euros, porque apenas la utilizan 83.710 viajeros al año. De esta forma, el Ayuntamiento tiene que pagar nada menos que 2,29 euros por kilómetro, en una de las cinco líneas con menor tasa de utlización, con una media de diez viajeros por expedición .
Al otro extremo de la balanza se encuentra el Búho 1, la única línea de toda la red de transporte que gana dinero, aunque la cantidad no sea más que una gota en el océano de pérdidas del servicio. Esta línea nocturna repora unas ganancias de 2.499 euros al año, ya que con un coste de 20.729 euros, cosecha unos ingresos de 23.228 euros.
Entre las líneas más importantes, hay que destacar que no son precisamente las más largas las que más dinero pierden, puesto que uno de los factores a tener muy en cuenta es la ocupación.
Este es precisamente el problema que tienen sobre todo los autobuses de Azucaica, y el campus universitario. La línea 10 tiene un coste anual de 320.658 euros, de los que el Ayuntamiento pone 257.869. Sus 12.198 viajeros al mes no son suficientes, y el Consistorio tiene que poner 2,09 euros al kilómetro. La otra línea que cuesta más de dos euros es la 3, que pasa por el Campus hacia la avenida de Irlanda, y que sólo tiene 33.581 viajeros al mes. Se la considera tan por debajo de la rentabilidad, que el Plan de Transporte propone su supresión.

Más baratas. En las líneas del Polígono, no hay problemas de falta de ocupación, son las que más viajeros tienen, pero también pierden dinero por su largo recorrido. Así ocurre con la línea 91, entre Parapléjicos, Polígono y Buenavista, que tiene un coste para el Ayuntamiento de 1,78 euros al kilómetro, a pesar de sus 57.818 viajeros al mes. El Consistorio por lo tanto pone 609.648 euros de los 888.141 que cuesta cada año. Su gemela 92, entre la avenida de Francia y el Polígono tiene un mayor coste anual, 936.379 euros, pero un déficit menor, de 516.333. Es la cuarta línea con más viajeros al mes, 75.513. Las líneas 61 y 62 cuestan respectivamente 880.581 y 992.410 euros, con un déficit de 408.073 y 4345.622 euros. Es decir, que cada kilómetro cuesta al Consistorio 1,4 y 1,46 euros, gracias a una ocupación conjunta de 159.873 personas al mes.

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