Parece que los más de 190 países asistentes a la Cumbre de Río+20, que tiene lugar en la ciudad brasileña hasta hoy, no tienen la voluntad política necesaria para alcanzar decisiones de calado para el futuro sostenible del planeta. Al menos, esa es la impresión que le produce al secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, cuando aseguró en la inauguración de la conferencia sobre Desarrollo Global, que «los esfuerzos» de los países «no han estado a la altura del desafío».
En la primera jornada, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, dio la bienvenida a los cerca de 120 líderes mundiales que participan en la simposio que, antes de comenzar, recibió numerosas críticas al considerar que no se podrán establecer objetivos concretos para el desarrollo sostenible.
En este sentido, el viceprimer ministro británico, Nick Clegg, mostró su «decepción» por no poder «avanzar más», mientras que el presidente de Francia, François Hollande, criticó «las deficiencias» del primer texto relativas a las dificultades de la ONU para fortalecer su programa medioambiental.
En cualquier caso, en sus discursos, muchos de los líderes participantes -entre los que no se encuentran ni el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ni los máximos responsables de Alemania y Gran Bretaña- destacaron la importancia de impulsar la sostenibilidad en aspectos como energía, alimentos y agua.
Por su parte, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, indicó que la Unión Europea seguirá trabajando en favor de la creación de una agencia de la ONU para el medio ambiente, quien, al mismo tiempo, urgió a las partes a poner en marcha de forma «urgente» las resoluciones que sean adoptadas en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible.
«Necesitamos seguir presionando por la implementación inmediata, porque el mundo y los más pobres ya no pueden soportar más retrasos. Es tiempo de llevar a cabo acciones», enfatizó Barroso.
La Cumbre sufrió ayer su primera baja de la mano de Argentina. Su presidenta, Cristina Fernández, tuvo que anticipar su regreso al país debido al agravamiento de la huelga de camioneros.
La Cumbre Río+20 hace referencia a las dos décadas que han pasado desde que los principales líderes mundiales se reunieran en este mismo lugar en la llamada Cumbre de la Tierra. Por este motivo, los organizadores defienden que este evento es «el comienzo de un nuevo proceso para establecer objetivos para el desarrollo global».