Quienes le conocen dicen que se trata de un auténtico enfermo del fútbol, pero él prefiere definirse como un apasionado de este deporte que cuando no entrena se sube por las paredes. Se trata de Abraham García y ayer fue presentado como nuevo técnico del CD Toledo para la temporada 2012/13, aunque se dejó caer que no habría problemas para prolongar el contrato si ambas partes estaban satisfechas.
El ya preparador de los verdes comenzó su intervención ante la mirada atenta del presidente, Fernando Collado, y el secretario técnico, Txema Indias, confesando que en el mensaje de ellos «escucho palabras con las que me siento identificado: esfuerzo, compromiso, trabajo y sencillez». Para él, que se ha criado como entrenador empezando por la base, supone «un paso más y añade prestigio fichar por el CD Toledo».
A sus 38 años, Abraham García se verá apoyado en su labor en el banquillo capitalino por Fernando Calvo, su segundo, y Pedro Ruiz, preparador físico. En cuanto a Pepe Yuste, «es un lujo que este equipo cuente con un preparador de porteros y estará con nosotros también porque toda la información que hay sobre él es muy buena, no lo voy a descubrir ahora».
Respecto al objetivo fijado en el nuevo proyecto, no hace falta que nadie le diga cuál es la meta porque «la exigencia me la impongo yo y sé a lo que vengo». Por eso, quiere cuajar un buen año para «demostrar que soy la persona que necesitan». Un buen síntoma para él es «la renovación del secretario técnico de la temporada pasada, a pesar del descenso, que es un indicativo con el que comulgo porque se ve que el trabajo se valora». Asimismo, dejó claro el orden de jerarquías en un barco al que se sube y donde «los jugadores serán los marineros, yo el patrón y Txema Indias todavía más patrón que yo».
Uno de los aspectos que han pesado en su contratación es su amplia experiencia trabajando en equipos de cantera, tanto en el Atlético de Madrid B como en el Real Madrid C, incluso en División de Honor Juvenil. Por ello, avanza que «me gustan, más que los jóvenes, los buenos jugadores». Eso sí, pone como ejemplo a Aguirre y pide a los canteranos que tendrá a sus órdenes que «entren derribando la puerta, no llamando con suavidad».
A varios les tendrá realizando a sus órdenes la pretemporada para ver quiénes se ganan un sitio en el primer equipo, donde también contará con «gente que tenga experiencia, calidad y que se emplee a fondo en el campo, de todo un poco». Sin embargo, por encima de todo, Abraham García quiere que «los que vengan, tienen que querer estar en este club».
Incluso, confirma que en sus primeras reuniones con Indias «me enseñó una relación de futbolistas clara y determinada, porque me gusta saber qué línea se va a seguir, y los nombres se parecen a los que puedo tener yo en mente».
La comunión de intereses parece un buen punto de partida en la relación entre el secretario técnico y el entrenador, algo que se echó de menos en la anterior campaña. Por ello, juntos confeccionarán un plantel en el que «se puede renovar a algún jugador, aunque antes tendremos que verlo».
Otro punto en el que se detuvo fue en el de las instalaciones, sobre todo cuando se le pidió una valoración sobre el hecho de que el equipo a veces tenga dificultades para entrenarse en un campo acorde. Zanjó la cuestión avanzando que «en ese caso, colgaremos en el vestuario un mensaje para todos: a falta de medios, el doble de ilusión».
Asimismo, se fijó en el estadio Salto del Caballo, un campo que «es una pasada y tenemos que llenarlo como sea, enganchando a la gente hasta el final de la temporada». Para conseguirlo, manda un mensaje de optimismo en su primera comparecencia pública. Abraham García repitió que «la gente que trabaje en este club va a hacer bien las cosas y será un año muy bonito».