Hay motivos para la esperanza. La presidenta de Castilla-La Mancha recordó que hace un año, Castilla-La Mancha era la única comunidad que tenía prohibido ir a un banco a pedir un préstamo y, ahora, «ya no pasa porque somos creíbles».
El hecho de que la autonomía haya sido «capaz de demostrar que puede hacer un ejercicio de austeridad manteniendo los servicios sociales básicos», que se estén creando puestos de trabajo aunque sea lentamente y que se hayan incrementado de manera importante las exportaciones de las empresas de la región, son otros de los resultados positivos de su primer año al frente del Gobierno.
Por todo ello, confesó tener el pálpito de que en 2013 habrá una bajada «significativa» del desempleo. «El panorama es radicalmente distinto y las expectativas son distintas que hace un año para poder salir de la crisis. Antes estábamos abocados a la nada. Y ahora tenemos un proyecto un camino y una guía que está dando resultados», concluyó.