La efeméride de ayer obligaba a que hiciera balance ante la prensa. María Dolores Cospedal cumplía un año como presidenta de Castilla-La Mancha y, tal acontecimiento, hizo que fuera ella la que compareciera después de la reunión del Consejo de Gobierno.
En un pormenorizado respaso, Dolores Cospedal hizo balance de su primer año en el cargo y enumeró casi todas las medidas y ajustes que, según sus palabras, se ha visto obligada a llevar a cabo tras la nefasta herencia recibida y que tanto revuelo a levantado en ciertos sectores de la sociedad.
Preguntada sobre si siente el calor de la calle, Cospedal aseguró que entiende «perfectamente» que haya personas que estén «disgustadas» por los «recortes» del Gobierno regional y admitió que podrían haber sido más «exhaustivos» a la hora de explicar las medidas de ajuste que se iban a tomar. «Hay personas que están enfadadas y disgustadas porque todos estamos de acuerdo en que hay que hacer recortes pero cuando el recorte le llega a uno nadie está de acuerdo en que le llegue a él y esto es muy humano y lo entiendo perfectamente», subrayó.
La presidenta insistió, por tanto, en que su Gobierno podría haber sido «más explícito» ante los ciudadanos antes de tomar medidas de ajuste. «A los ciudadanos hay que explicarles muy bien por qué hay que tomar esas medidas de ajuste y quizás no lo hayamos explicado todo lo bien que se puede», reconoció. «Cuando los ciudadanos conocen la situación real de las cosas, son los primeros en ser los más responsables», añadió la presidenta, que tras «pisar mucho la calle», siente el apoyo de la gente».
Preguntada también sobrequé le diría a una persona que ha perdido su puesto de trabajo por las medidas de su Gobierno, respondió que «si hubiéramos tenido otra política en los años anteriores seguramente no tendrían que haber perdido su puesto de trabajo».
No obstante, aseguró su Gobierno trabaja para que haya crecimiento y se generen puestos de trabajo, «porque los empleos no pueden pagarse directamente desde la Junta con los impuestos de los ciudadanos».
Por otro lado, subrayó que su equipo está «cambiando el rumbo» económico de la comunidad, pero advirtió de que «el despilfarro» heredado no se paga en un año, sino que hacerlo va a costar toda la legislatura «y más». «El cambio de rumbo es absolutamente fundamental; era caer al precipicio o salvarnos», ha aseverado la presidenta autonómica, quien ha opinado que el Gobierno puede presentar «un buen balance», con casi cien medidas aprobadas, a pesar de lo negativo de las cifras del paro.