El Tajo también existe

J. Monroy / Toledo
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Más de un centenar de Toledo recorre las calles del Casco para pedir la limpieza del Tajo. Todos coinciden: hay que poner fin al trasvase

El Tajo también existe - Foto: Yolanda Redondo

«Todos lo sabemos, el Tajo es una cloaca, porque el Jarama no se depura, y aquí no viene agua, que todo se va por el trasvase; ni problemas de 114 metros cúbicos, ni nada, el Tajo baja con cero de agua y lleno de mierda. No es que se mueran los peces, es que al final nos vamos a morir todos», afirmaba muy indignado Manolo. Él es pescador, antiguo vecino de La Cornisa. Acudió ayer a la manifestación en defensa del río con una pancarta en la que expresaba que «Jarama guarro, más caudal cero, igual a Tajo muerto». Manolo se ha bañado en el Tajo, «pero entre unos y otros, unos se tiran a otros la pelota, los políticos han hecho del río lo que les ha dado la gana, el agua para Murcia, con montones de balsas que tienen llenas de agua, ¡cómo no vamos a protestar!».

También Anastasio es pescador, desde los seis años nada menos. Portaba en la manifestación una botella vacía, junto a la inscripción «caudal de agua del Tajo a su paso por Toledo». «No baja bien, no baja como hace cuarenta años, cuando bebíamos, comíamos, cenábamos y nos bañábamos; nos comíamos la pesca, y en los años sesenta teníamos medio mar», explicó. Hoy, se lamentaba, «no puedes ni arrimarte».

Más de un centenar de personas acudió ayer a la manifestación por el Tajo convocada por el Club de Pescadores y la Asociación de Vecinos de La Cornisa. Juntos, recorrieron el trayecto entre el barco de pasaje y Zocodover en una ruidosa marcha admirada por quienes la vieron, en la que quisieron dejar claro que, a pesar de la mala situación económica, el río también existe, y hay que defenderlo, más aún, después de la muerte de miles de peces.

«Aquí se tiran la pelota unos a otros. Viene un alcalde y nos dice que nos vamos a bañar, llega otro y dice que nos vamos a bañar, los presidentes, lo mismo, y nada de nada», se lamentaba el presidente de la Asociación de Vecinos La Cornisa, Eugenio Marín. La defensa del río ha sido históricamente una de las reivindicaciones del movimiento vecinal, como recordaba ayer su presidente, Luis Álvarez Ocampo, para quien la solución estaba en que «se acabe de una vez por todas la incongruencia del trasvase, la mayor aberración ecológica que se ha producido en España, y buscar otras alternativas de ahorro». Desde Iniciativa Ciudadana, Hilario Alarcón explicaba que «la solución para el río es difícil, pero posible, está en que el nuevo plan de cuenca establezca de una forma seria los caudales ecológicos mínimos para todo el cauce, teniendo las referencias de Aranjuez, Toledo, Talavera y la cuenca posterior; fijar los cauces y hacerlos cumplir. En este sentido, el trasvase es inviable».

La representación política llegó de la mano de IUy PCAS. Para Eva Jiménez, la solución está también en que «se revisen los criterios del trasvase, porque no hay caudales mínimos siquiera». Pedro Soriano insistió en la paralización del trasvase, «porque no se puede llevar agua de donde no hay a donde se supone que tampoco hay, ya está bien que sea la cuenca del Tajo la que paga la mala política hídrica del país». Una y otro criticaron a PP y PSOE por no solucionar la situación desde el Gobierno y porque «o hay mucho tema mediático, o no están».

Comunicado. La manifestación por el río concluyó al grito de «¡Vida al Tajo! ¡Trasvases, no!». Así acababa el comunicado leído por el presidente de la Plataforma por el Tajo, Alejandro Cano, en nombre de los organizadores de la marcha. Cano recordó que hace cuarenta años se decretó el envenenamiento oficial del río, cuando se prohibió el baño a los toledanos. «Cuarenta años de mentiras, de desidias, de engaños, de distracciones, de dilaciones, de silencios, de ocultismo, de privaciones, de renuncias, de agonía… son muchos años para matar poco a poco a un río, el río que nos dio la vida, el río que le trajo el alma a Toledo, el río Tajo», se lamentó.

En nombre de los toledanos avisó de que «no queremos cloacas de Jarama ni que la memoria de río, privada a nuestros hijos, sirva de leyenda a nuestros nietos. Toledo quiere que se le devuelva su río, el Tajo, con sus estiajes y sus crecidas. Toledo le debe todo lo que es al río, río Tajo; río de pescadores, azacanes, curtidores, barqueros, bañistas, nadadores, gancheros, ingenieros, poetas, cronistas, hortelanos, pastores, lavanderas, ceramistas, alfareros, molineros, artesanos, judíos, moros y cristianos. Toledo no hubiera sido Ciudad Patrimonio de la Humanidad sin su patrimonio primigenio, el alma de la ciudad, el río Tajo»