a.m. / toledo
Un niño de once meses perdía ayer la vida ahogado en la piscina de la vivienda de familiar ubicada en la urbanización ‘Los Altos de Méntrida’. El desgraciado incidente se produjo entorno a las 13,00 horas de la mañana cuando, al parecer, el bebé pudo sortear las medidas de protección que habían instalado para evitar este tipo de desgracias y cayó al agua sin que sus familiares se dieran cuenta de ello hasta pasado un buen rato.
La primera asistencia que recibía el pequeño era de un vecino bombero que intentó sin éxito reanimar al bebé. Más tarde acudieron los efectivos de Protección Civil de Méntrida que pese a sus esfuerzos tampoco pudieron hacer nada por la vida del pequeño que llevaba varios minutos en el agua por los síntomas que presentaba.
Tanto el vecino como los miembros de Protección Civil acudieron al lugar de los hechos más afectados de lo habitual dado que se trataba de un caso con un bebé y que además la madre del niño es trabajadora de los juzgados de Méntrida desde hace años y por tanto conocida y amiga de muchos de ellos.
Pero no sólo estos efectivos intentaron reanimar al bebé, también acudió a la casa rápidamente la UVIde Escalona y un helicóptero del Sescam, sin embargo todos los intentos de los sanitarios por recuperar al bebé fueron desgraciadamente infructuosos.
El bebé era un niño muy esperado y deseado en la familia y era hijo único. Aún no se explican cómo un pequeño como él pudo sortear las medidas de seguridad que sus padres habían instalado para evitar que cayera en la piscina de la casa.Al parecer contaban con una valla de unos 75 centímetros de alto pero quizá un banco instalado en las proximidades fue lo que pudo utilizar el pequeño para poder superar la valla y caer al agua, en la zona más profunda de la piscina.
Los servicios de atención psicológica del Sescam también acudieron hasta la casa para asistir a los padres que tras una desgracia de estas dimensiones será difícil que puedan recuperarse.