‘Ni un paso atrás. Juntos podemos’ se leía en sus camisetas. Y así, unidos, quieren frenar los recortes en sanidad, en la Ley de Dependencia y también atajar el paro, que según la última Encuesta de Población Activa llega hasta las 100.500 personas en la provincia de Toledo. Y es que, la Plaza de Zocodover se convirtió en la mañana de ayer domingo en un hervidero de protestas, que fueron secundadas por alrededor de 200 ciudadanos convocados por la Asamblea por la Sanidad Pública, Los Lunes al Sol, la Plataforma por la Ley de la Dependencia y la Plataforma en Defensa de las Familias Numerosas.
Grandes y pequeños se dieron cita en esta manifestación, que sobre las 13,00 horas, y bajo un intenso calor, partió hacia el Paseo de la Vega. Las pancartas tomaron la calle y en muchas de ellas se podían leer mensajes como «la sanidad no se vende, se defiende». Palabras en las que hizo hincapié Marcos Zamora, portavoz de la Asamblea por la Sanidad Pública, que todos los jueves organiza una cacerolada a las puertas del Hospital Virgen de la Salud en contra de los recortes.
Zamora denunció ayer el «deterioro» de los servicios sociales, la sanidad y la educación. «Son derechos universales y su deterioro sólo traerá sufrimiento a esta población». Este pediatra también afirmó que el colectivo «intentará por todos los medios paliar la pérdida de la tarjeta sanitaria para los inmigrantes sin papeles» y denunció las condiciones en las que están algunos enfermos en el Complejo Hospitalario de Toledo. «Están hacinados, se están restringiendo las hospitalizaciones». Es más, incidió en el aumento de las listas de espera y el retraso en el diagnóstico de algunas enfermedades en las que luego «la recuperación será más difícil e incluso imposible generando más gasto sanitario».
Zamora apunta que la Asamblea está estudiando nuevas medidas, en las que piden la colaboración de los usuarios. «Cuando el Estado no tiene ningún sentido, la ciudadanía tiene que tomar las riendas».
Sus voces no pararon de gritar en todo el recorrido si bien los pitidos se intensificaron al comienzo de la marcha, justo a las puertas de la Delegación del Gobierno. Al frente de la manifestación también estaba el presidente de la Plataforma por la Ley de la Dependencia, José Luis Gómez, que un domingo más denunció «la derogación encubierta» de este documento. Medidas como «la disminución de un 15 por ciento en las prestaciones, como mínimo» no gustan a este colectivo que, según su presidente, tiene «información de que en Castilla-La Mancha va a ser un 35 por ciento y nadie de la Junta ha salido a desmentirlo».
Y aunque la Plataforma para sus protestas durante este mes de agosto avisan de que la puerta está abierta «para cualquier acción si fuera necesario». «Nos consta que el 24 de julio la ministra de Sanidad, Ana Mato, reunió a los grupos parlamentarios para proponer una reforma aún mayor que enterrará la Ley».
Además, la Plataforma en Defensa de la Ley de Dependencia sigue a la espera de una respuesta a las cartas que su presidente presenta a diario solicitando una reunión al consejero de Sanidad y Asuntos Sociales, José Ignacio Echániz. Es más, afirma que el viernes pasado presentó al delegado del Gobierno, Jesús Labrador, un escrito en el que pide «amparo» porque «no entiendo por qué se me pone un vigilante de seguridad cuando entro a la Consejería para pedir a Echániz que defienda a este colectivo y que la Junta aporte el 15 por ciento que el Gobierno central nos quiere quitar».
También se pudo ver a algunos afectados por los 650 despidos de la empresa TeleTech.