Arde en el vertedero el equivalente a las ruedas gastadas en toda España durante un trimestre

J.A.J./Toledo
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Se han calcinado 50.000 toneladas. El Ayuntamiento estimó antes del incendio que el vertedero contenía 80.000 toneladas, y la Junta calcula que se han salvado 30.000. En un año se recogen en el país 206.000 toneladas

Una vez controlado el incendio en el vertedero de ruedas, se puede estimar en unas 50.000 las toneladas calcinadas, un 62,5 por ciento de su contenido. Lo quemado equivale a aproximadamente el total de ruedas desechadas para reciclaje que se recogen en España durante un trimestre, extrapolando los datos de las dos entidades dedicadas a reutilizar este producto, Signus y TNU.

El propio descontrol que existió durante la creación del vertedero hace que ahora no se cuente con el peso exacto de todas las ruedas que quedaron allí almacenada. Los cálculos siempre han sido aproximado, por el sistema de multiplicar la altura de los montones de neumáticos por la extensión total del cementerio de ruedas, unas 11 hectáreas. Y hay que recordar que el vertedero contaba con toda variedad de ruedas, desde turismo a maquinaria pesada, con diferentes dimensiones y pesos entre sí.

 La última estimación anterior al incendio fue ofrecida por el alcalde de Seseña, Carlos Velázquez, en una entrevista ofrecida al diario El País en febrero. En aquel momento, Velázquez redondeaba las toneladas de ruedas existentes en el vertedero a 80.000. Fuentes municipales explican que, en aquella entrevista, Velázquez se remitía a los datos que le facilitó  la empresa a la que en su día  adjudicó el reciclado de las ruedas, cuyo contrato quedó cancelado recientemente para facilitar la intervención pública del Estado y los gobiernos regionales de Madrid y Castilla-La Mancha. El cementerio llegó a tener 90.000 toneladas, aunque la empresa aseguró retirar unas 10.000 antes de que acabara su contrato.

Ayer, la Junta enviaba una nota de balance de situación del incendio, donde hablaba de retomar las conversaciones con Madrid y el Gobierno central para retirar «las 30.000 toneladas de neumáticos que han quedado indemnes». La resta -siempre aproximada- permite dejar así en 50.000 las toneladas quemadas.

Puede llamar la atención la diferencia del porcentaje de material quemado, 62,5 por ciento, con la extensión del vertedero afectada, cerca de un 75 por ciento. La explicación podría estar en que la zona del vertedero fue la madrileña, que era la que tenía un menor volumen de neumáticos ya que estos le llegaron al rebosarse la parcela seseñera en que se instaló  en su inicio. Las explicaciones facilitadas el pasado sábado por el inspector jefe de los bomberos de la Comunidad de Madrid, Luis Villarroel, inciden en que había menos ruedas acumuladas en el lado madrileño que en el castellanomanchego. «La zona de Castilla-La Mancha tiene unas condiciones distintas, las acumulaciones de material son muy superiores», describía.

Para poner en perspectiva lo quemado en Seseña, hay que señalar que los dos sistemas integrados de gestión de neumáticos desechados que funcionan en España recogieron en su conjunto  206.598 toneladas de este residuo en 2014, el último año que tienen contabilizado. Unas 151.824 fueron recogidas por Signus, una entidad formada por los grandes fabricantes de neumáticos Bridgestone, Continental, Goodyear, Michelin y Pirelli. Las otras 54.774 corrieron a cargo de TNU, creada por talleres de instalación de neumáticos.

El funcionamiento de estos sistemas se financia por una ecotasa que cobran por cada rueda que recogen, que oscila entre los  0,83 y 0,89 euros que cobran por rueda de ciclomotor a los 39 euros por una gran rueda de maquinaria civil, pasando por los 1,30-1,46 euros por rueda de turismo.   Estos precios suelen cargarse en la operación de la renovación de neumáticos. Ninguno de los dos sistemas explica el total anual que recaudan en sus memorias de gestión.

Eso sí, tanto Signus como TNU detallan que los neumáticos recogidos tienen un importante aprovechamiento. El principal es el de su transformación energética como combustible para altos hornos de cementeras o siderúrgicas.  A este fin dedica TNU un 51 por ciento de lo que recoge y Signus un 57 por ciento. El resto va fundamentalmente a obras de pavimentación una vez que se granula, desde enlosado de parques infantiles a tendido de carreteras, pasando por césped artificial. También se usan las ruedas gastadas, sin necesidad de triturar, para el relleno de taludes.  El alambre del interior de la rueda, una vez que se le separa el caucho, también es útil para la industria siderúrgica.