Agentes de la Policía Nacional han detenido a al menos uno de los autores del espectacular robo de una joyería en la avenida de la Reconquista durante el pasado mes de octubre. Se trata del individuo que utilizando una lanza térmica logró realizar durante un fin de semana catorce butrones a través de los sótanos de seis locales diferentes y sesenta metros. La operación policial ha concluido con la detención de cuatro personas como presuntas autoras de varios robos con fuerza cometidos en joyerías. Entre los arrestados figura este reconocido especialista en apertura de cajas fuertes, muy demandado en el ‘mundillo’ de los butroneros, por su amplio dominio de la lanza térmica empleada para abrir estos elementos de seguridad. Su elevado caché le permitía llevar un alto nivel de vida. Durante la operación se ha recuperado una gran cantidad de joyas de una conocida firma y relojes de gran valor.
Fue durante el fin de semana del 22 y el 23 de octubre cuando, aprovechando el cierre de los locales y cierta protección de las obras del parking de Filipinas, los ladrones entraron en la joyería Oritalia por medio del método del butrón. No fue un asalto por butrón cualquiera. Los ladrones debían conocer perfectamente toda la zona y cómo llegar hasta la caja fuerte, porque para acceder al botín tuvieron que cruzar seis locales comerciales de la zona. Entraron por una antigua sucursal de BBVA que se encuentra sin servicio, en la plaza de Filipinas, reventando la puerta. Desde ahí, iniciaron una serie de butrones para, a través de los sótanos, llegar a la joyería. De esta manera desde la sucursal del BBVA pasaron a una agencia de seguros anexa, de ahí a un local vacío, a la sucursal de La Caixa, la del Banco Santander y finalmente a una tienda de Movistar que hace esquina con la plaza de Filipinas y la avenida de la Reconquista, desde donde entraron a la joyería. Un total de seis locales comerciales y catorce butrones.
Como los ladrones cruzaron por los sótanos de los locales no saltó ninguna alarma. Una vez dentro de la joyería los consiguieron forzar parcialmente la caja fuerte. Se llevaron todo el oro y gran parte de los relojes que el establecimiento tenía.
Butrones. Según informa la Policía Nacional, la investigación se inició a partir de varias denuncias relacionadas con tentativas o robos consumados que presentaban características comunes. En todos los hechos denunciados el objetivo era la caja de seguridad de una joyería, y la técnica empleada para lograr su apertura, el uso de una lanza térmica. Las primeras pesquisas llevaron a los agentes hasta un especialista en el uso de esta herramienta de corte, detenido hace un año por hechos similares, y que trabaja por encargo para otros butroneros.
Los agentes realizaron un exhaustivo seguimiento del investigado hasta que hallaron suficientes indicios que le relacionaban con varios hechos delictivos. Con la información disponible procedieron a su detención por su presunta implicación en el robo de la joyería de la Reconquista y otro en Segovia, además de dos tentativas en Madrid y Paterna (Valencia). Asimismo se logró identificar y detener a las tres personas para las que trabajó por encargo.
En el registro de los inmuebles utilizados habitualmente por el arrestado, se intervino abundante material utilizado para llevar a cabo los butrones: ocho bombonas de hidrógeno y oxígeno con su manguera correspondiente, un inhibidor de frecuencia, un extractor de bombines, diez bombines y sierras radiales. Además los agentes se han incautado de una cantidad de joyas de una conocida marca, relojes de gran valor, varios ordenadores y documentación.
La lanza térmica consiste en un tubo de hierro relleno de un haz de varillas de hierro enriquecido con silicio (para canalizar el flujo de oxígeno), que se acopla, mediante un soporte con válvula, a una fuente de suministro de oxígeno a presión (bombonas). El extremo de una lanza térmica puede alcanzar temperaturas de 4.000 a 5.000 grados.