Un martes más, otro recuerdo emocionado. Muchas mujeres y una pancarta de condena a la violencia machista que invitaba a la ciudadanía a sumarse a esta concentración mensual, organizada por el Consejo Local de la Mujer, en memoria de las víctimas asesinadas por sus parejas o exparejas. Ayer fue otro de esos martes negros porque todas ellas tenían reciente el asesinato de una mujer en Guadassuar, en Valencia, hace sólo tres días. Un trágico final para la víctima, de 49 años, que murió por las puñaladas de un arma blanca que le propinó su pareja, quien poco después confesó el crimen en el Cuartel de la Guardia Civil. Ella se ha convertido en la octava asesinada del año.
A las diez en punto estaba allí el grupo de mujeres que cada primer martes de mes se desplazan al Paseo de Merchán para apoyar a todas las víctimas de la violencia de género, concienciar a la ciudadanía de esta lacra social y mostrar su repulsa, en esta ocasión, por los siete asesinatos cometidos en el mes de enero. La primera, de nacionalidad ucraniana, murió tras un fuerte golpe en la cabeza en su domicilio de Gerona el 10 de enero. Pero las noticias se han ido repitiendo con varios días de diferencia en Barcelona, Badajoz, Tarragona, Málaga y Jaén.
A pesar de que siempre queda la esperanza de que las estadísticas frenen el número de muertes, el mes de enero ha sido especialmente cruento. Por tanto, el Consejo Local de la Mujer mostró ayer su preocupación por la situación e invitó a la ciudadanía a sumarse a la condena de la violencia de género, una problemática que aún no se ha erradicado y precisa de la colaboración de la Justicia, de las administraciones, de las instituciones y de la sociedad.
El Ayuntamiento de Toledo lleva mucho tiempo demostrando su sensibilidad y apoyo a las mujeres víctimas de la violencia machista tanto en concentraciones, como en actos y en Plenos municipales, donde se suele guardar un minuto de silencio cada vez que muere una mujer a manos de su pareja. Y ayer continuó prestando su apoyo a través de la responsable de Servicios Sociales, Ana Saavedra, que se prestó a encabezar la concentración y aprovechó la ocasión para explicar el buen trabajo de las políticas sociales en este ámbito y la necesidad de que continúen en marcha con suficientes recursos.
No hizo falta más declaraciones para entender la preocupación de Saavedra ante los posibles recortes de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, que decidió recientemente suspender temporalmente un servicio de atención psicológica a las víctimas de malos tratos. Además, aún está en el aire el futuro de las Casas de Acogida y de los centros de la mujer, que han prorrogado su funcionamiento tras la fuerte polémica suscitada por la posibilidad de que la administración regional prescindiese de estos recursos sociales tan necesarios a finales del año pasado.