Miguel Ángel Collado se impuso en las elecciones al Rectorado de la Universidad de Castilla-La Mancha el pasado 29 de noviembre. Ahora se enfrenta a la normalización financiera de la institución académica regional.
¿Cuál es la situación económica de la UCLM a día de hoy?
Básicamente estamos recuperando la normalidad en cuanto a los pagos, pero todavía tenemos algunos por ingresar. Además, también estamos pendientes de acordar con la Junta un plan de pagos para el abono de los más de cien millones de euros que están pendientes de satisfacer y también hay que acordar el presupuesto para 2012, ya que actualmente lo tenemos prorrogado.
Como vicerrector ya conocía el estado de las cuentas de la universidad. Aun así, ¿están peor de lo que esperaba?
En estos dos meses hemos podido conocer con más detalle la situación exacta de la Universidad de Castilla-La Mancha y las dificultades que hay desde el punto de vista de la gestión, algo que se ha agravado por la situación económica actual. No obstante, tengo mucha confianza y optimismo de cara al futuro. No me ha sorprendido nada de lo que me he encontrado.
Hace poco la Junta entregó algo más de diez millones de euros para el pago de las nóminas. ¿Se ha convertido cada mes en un ejercicio de supervivencia?
Lo ideal es no tener que estar pendientes hasta el último día de que nos lleguen las cantidades que necesitamos para afrontar el pago de las nóminas. Además, también necesitamos más dinero para afrontar otros pagos que son necesarios para la Universidad como mantenimiento, limpieza, calefacción, libros... No es la situación ideal y queremos que se arregle, si bien somos conscientes de que se trata de una situación generalizada que afecta a toda la región y a todos los colectivos. Estamos preocupados y reclamamos una normalización presupuestaria, pero sin olvidar que es una situación común a muchos y que entre todos tenemos que aportar soluciones.
Ya ha mantenido algunos encuentros con el consejero de Educación, Marcial Marín. ¿Se puede hablar de fechas para el calendario de pagos?
Me informan que el Gobierno de Castilla-La Mancha está a la espera de los acuerdos del Consejo de Política Fiscal y Financiera y de que se concrete la posibilidad de que se pueda acudir al crédito y obtener una suma importante de dinero con la que pueda ir pagando a los acreedores de la Junta, entre ellos la UCLM. Por ello, todavía no hay calendario.
¿Cómo vivió el anuncio del recorte en la asignación de la UCLM?
Como dije en mi toma de posesión en Toledo, lo viví con preocupación como todos los miembros de la comunidad educativa. La UCLM es consciente de la situación económica actual y tenemos que hacer ajustes en los gastos; no obstante, también tenemos unas necesidades para poder seguir funcionando con calidad y una bajada del 35 por ciento en la asignación, unos 53 millones de euros, es muy importante. Es cierto que el año anterior ya se rebajó algo, pero se trata de una rebaja muy fuerte.
¿Entiende dicho recorte?
Es una rebaja muy fuerte. La situación es la que es, pero la UCLM necesita una financiación básica para poder funcionar con calidad, sin lujos y haciendo las cosas bien.
¿Se va a poder garantizar el Campus de Excelencia Internacional Cytema?
El Cytema tiene una situación singular porque es una iniciativa del Ministerio, que en principio es positiva, y que reconoce a la UCLM, pero es una actividad que pagan las universidades y no éste. Así, exige la obtención de un préstamo que debe solicitar el Gobierno autonómico y que debe tener la autorización del Ministerio de Hacienda en virtud a su situación presupuestaria. Y ése es un asunto que aún está sin resolver en Castilla-La Mancha y en otras regiones. Asimismo, las autoridades ministeriales tienen que ser conscientes que estos campus de excelencia deben ser una cuestión de Estado y que no vale solo con que ellos convoquen, sino que tienen que saber que este sello sirve para mejorar la situación competitiva de la Universidad y eso cuesta un dinero que deben financiar.
¿Esta situación financiera pone en riesgo el futuro de la Universidad de Castilla-La Mancha?
No, absolutamente no. El futuro de la UCLM está asegurado porque tiene unos buenos cimientos. Afortunadamente tenemos unas buenas infraestructuras, una plantilla cualificada, hay ilusión y ganas de trabajar. Dicho esto, también hay que recordar que, aunque el futuro está asegurado, tenemos unas necesidades económicas que afrontar.
Ha hablado de infraestructuras. ¿Qué va a pasar con la nueva Facultad de Medicina de Ciudad Real?
Las infraestructuras están en una situación de stand by, pero eso no significa que vayamos a dejar de impartir las titulaciones correspondientes. Tenemos una serie de instalaciones provisionales adecuadas y dignas, por lo que podemos continuar con la impartición de Medicina, Farmacia o Arquitectura en otros campus y se garantiza la investigación y la docencia en dichas titulaciones.
¿Habrá entonces facultad?
Tiene que haber facultad y también centro de investigación. Se trata de una situación compleja porque tenemos unos fondos Feder en una cifra importante que tienen que llegar a la UCLM y a la región. Se trata de una cofinanciación al 20 por ciento, pero eso significa que tenemos que adelantar una cantidad para construir y con la situación de liquidez de la UCLM y de la región no es posible hacerlo por el momento. Sería una pena perder ese dinero europeo.
Aunque se esté en un momento complicado, usted habló de crear un Instituto de Lenguas Modernas en Ciudad Real. ¿Será también una base para la mejora?
Sí, pero hay que saber que no tiene porqué comenzar con un edificio físico, sino que lo importante es ir trabajando e ir diseñándolo para poner ponerlo en marcha.
¿Se sintió defraudado por el anterior Gobierno de la Junta con la Universidad de Castilla-La Mancha?
La Junta de Comunidades tenía una responsabilidad con la UCLM en lo que se refiere a la financiación y al cumplimiento de sus compromisos. Esos compromisos no se han cumplido y, por ello, que cada uno haga su juicio de valor sobre lo que significa eso.
¿Cómo es la relación con el nuevo Ejecutivo?
La relación es fluida y cordial, pero condicionada por la situación económica en la región y en el país que impide tomar decisiones. La Junta está a la espera de que el Gobierno central apruebe sus presupuestos y la UCLM a la espera de los de la Junta; se trata de una situación encadenada, nosotros estamos al final de dicha cadena y nos encontramos en una situación complicada. También hay que decir que cada institución tiene que asumir su responsabilidad y su situación en la comunidad autónoma; por ello, mi obligación es defender la autonomía de la UCLM y reclamar la financiación adecuada para ella. Somos una universidad pública y, aunque racionalicemos el gasto y busquemos ingresos por otras vías, la mayor parte de la financiación debe ser pública.
Hablemos ahora de usted. ¿Qué balance hace de sus primeros días en el Rectorado?
Han sido unos meses de mucho trabajo, de repasar la situación de la Universidad y, afortunadamente, me he encontrado con un trabajo muy positivo del equipo que me rodea. Hay mucho trabajo, pero todo el mundo se está esforzando mucho y eso estimula para seguir trabajando horas y horas por la UCLM y para mejorar la situación.
¿Está encontrando apoyos tras la llegada al cargo después de unas elecciones muy reñidas o la situación hace que tanto docentes como PAS estén más pendientes de otros asuntos?
Tenía clarísimo que una vez terminado el proceso electoral ya no iba a haber división. Nos regimos por criterios académicos y todos estamos interesados en que la Universidad funcione tanto en la docencia, como en la investigación o la transferencia. Así, lo que me he encontrado ha sido el respaldo y la comprensión de la comunidad universitaria que es consciente de la situación y está actuando con colaboración.
Una de sus primeras medidas fue recortar el número de vicerrectorados y potenciar la parcela económica. ¿Espera que funcione bien? ¿Será el de Economía el vicerrectorado estrella?
La Universidad con menos rectorados va a funcionar igual de bien porque, de lo contrario, hubiera puesto más. Pretendemos ser más eficientes, trabajar más con menos recursos y que todo vaya hacia delante. Todos los vicerrectorados son importantes, pero en estos primeros tiempos de la legislatura lo que manda es la economía y, por ello, hay que hacer un esfuerzo para reducir gastos y en eso estamos trabajando. No obstante, también hay que impulsar las políticas docentes e investigadoras; todos los miembros de mi equipo son importantes y necesarios para seguir mejorando.
En la parcela educativa ya decidió frenar la puesta en marcha de nuevo grados. ¿Es lo más lógico en estos momentos?
Sí. Las famosas segundas titulaciones para cada campus no son posibles ahora mismo por razones económicas y académicas. Poner en marcha una titulación nueva supone un esfuerzo enorme para seleccionar profesorado y diseñar instalaciones, lo que requiere de calma para que se haga bien. Por eso creemos que éste no es el momento y que lo que tenemos que hacer es desarrollar los grados que ya tenemos implantados y que han variado en los últimos cursos pasando de tres a cuatro años. Además, también hay que completar la oferta de másteres, que es muy sensata, y adecuarlas a los grados.
¿Cuáles serán las líneas a seguir en materia de investigación para mantener el nivel?
Estamos normalizando la financiación de la investigación y estamos apostando por la investigación diseñando nuevas fórmulas para potenciarla.
Después de mucho hablar de cuestiones económicas y asuntos que puedan estar en el aire. ¿Puede el rector trasladar a la opinión pública un mensaje de optimismo?
Las razones para el optimismo son que tenemos buenas infraestructuras, una plantilla cualificada y un equipo joven y con ilusión. En lo que respecta a la investigación, somos conscientes de su importancia y estamos trabajando para potenciarla. Asimismo, queremos apostar por la transferencia del conocimiento y tenemos patentes y nuevas tecnologías a las que dar un cauce adecuado para conseguir un buen desarrollo científico y tecnológico. La situación es complicada, pero hay que trasladar un mensaje de optimismo señalando que estamos funcionando bien y que lo haremos aún mejor.
En su campaña como candidato a rector apostó por la interacción con el tejido empresarial y recientemente ya se ha reunido con representantes de la patronal. ¿Qué espera de esta relación?
Me agradó mucho la numerosa presencia de empresarios en la toma de posesión como rector en Toledo y lo entiendo como una muestra de respaldo y confianza hacia la Universidad de Castilla-La Mancha. Por ello las relaciones con las empresas van a ir a mejor, vamos a potenciarlas en beneficios de ambos sectores y se van a convertir en un elemento de oxigenación para la Universidad.
Además el bien de la UCLM redunda en toda la sociedad.
Sí, todos ganamos. Si tenemos más financiación podremos poner en marcha nuevos proyectos porque, pese a la situación, no nos podemos quedar parados. Si conseguimos más financiación mejoramos nosotros, pero también la sociedad crece en el ámbito económico y académico. Asimismo, esto también es bueno para los poderes públicos porque al mejorar el nivel económico de la región se aumenta la recaudación fiscal.
Algunas voces dicen que las universidades españolas son fabricas de parados...
En época de dificultades, cuanto mayor es la cualificación profesional de una persona, más fácil es su inserción laboral.
¿Cree que la ciudadanía valora a la UCLM?
Yo creo que sí. La gente se ha concienciado de la importancia que tiene la Universidad de Castilla-La Mancha.