La Tribuna de Toledo
Saltar Publicidad   Cerrar   

Publicidad

20 de agosto de 2018
Vivir
Conferencias | Asociación de Amigos de Castilla-La Mancha

El Artificio de Juanelo y su valor tardío

Laura de Castro / Toledo - domingo, 2 de octubre de 2011
Ángel Moreno Santiago ha sido el encargado de presentar una conferencia que ha hecho revisión de la importante obra de ingeniería del siglo XVI y de sus relaciones profesionales

Juanelo Turriano vivió rodeado de altibajos profesionales y, en consecuencia, económicos. Sin embargo, su obra, 400 años después, sigue dando que hablar. Precisamente, Ángel Moreno Santiago, ingeniero electromecánico de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería y miembro de la Fundación Juanelo Turriano, ha querido hacer un recorrido por las circunstancias que rodearon al inventor en los años en que trabajó con el artificio, así, como respondiendo al por qué de dicha obra y el cómo fue construida.

La conferencia estuvo encabezada por José Colino, miembro de la Asociación de Amigos de la Biblioteca, que tras hacer un breve inciso sobre el libro "Juanelo y su Artificio", escrito por Moreno Santiago en colaboración con su padre Luis Moreno Nieto y publicado a título póstumo, cedió la palabra a dicho coautor.

Así mismo, la ponencia se estructuró en cuatro bloques: Juanelo Turriano y Juan de Herrera, el por qué de la construcción del Artificio, la vida de dicha obra (1563-1617) y por último una última parte que constituye la hipótesis de cómo era, o podía ser, el proyecto.

«Hacer esta exposición sobre Juanelo Turriano y que sea en el Alcázar, es todo un privilegio», afirmó Ángel Moreno, quien ha considerado que, «aunque hay muchas versiones posibles», se trata de llevar a cabo un «flash» centrado en la obra de Turriano.

Al respecto, ha concretado cómo en la construcción de la estructura hubo dos personas directamente implicadas que fueron, por un lado, el rey Felipe II, y por otro, el propio ingeniero, y añade que el Ayuntamiento, en aquel entonces, tuvo una función de mero colaborador.

Se conoce la existencia de un contrato firmado por el propio Juanelo, Felipe II y el Consistorio, y que significó para el inventor una constante fuente de problemas. Parece ser que el documento estipulaba que el inventor italo-español cargaría con el total de la cuantía económica en el caso de que el Artificio no funcionase correctamente, o no abasteciese de agua en la medida que se pedía.

En caso contrario, es decir, que se construyera el Artificio y el edificio que llevaba adosado correctamente, el Ayuntamiento le pagaría al rey una parte de lo que el monarca reembolsara a Juanelo, quedándose, en consecuencia, con una décima parte del agua que llegase a la ciudad. Algo que, como se pudo comprobar poco después, nunca fue cumplido por parte de Felipe II.

El ponente quiso dejar constancia de que lo realmente sustancial de la obra de Turriano es que «era una máquina que cogía agua del río y subía al Alcázar a presión atmosférica, no como se piensa», en muchos casos, «a través de la presión que ejercía una bomba de agua», e impulsaba la corriente hasta arriba. Afirma que este mecanismo, ya se podía emplear en la época, pero reitera que «no para alturas tan elevadas», de forma que sostiene que el sistema utilizado fue «de cazos, pasando el agua de un soporte a otro». En este sentido recuerda que existe en la Diputación Provincial una maqueta de Juan Luis Peces Ventas, que muestra cómo funcionaría la estructura, desde el punto de vista que comparte con Moreno Santiago.

Queda demostrado, por otro lado, que este hombre del Renacimiento creía fervientemente en su obra y en su capacidad, lo que le llevó a la avanzada edad de 60 años a construir el Artificio que tantos quebraderos de cabeza y más tarde deficiencias económicas le produciría.

Ángel Moreno cree que en un tiempo es posible la reconstrucción, en parte, desde el lugar donde estaba el Artificio de Juanelo Turriano hasta la zona de doce cantos, de lo que fue el mecanismo de este ilustre personaje anclado a la historia de la capital castellano-manchega. Precisamente, considerando que es algo «muy ilustrativo para todos», y ha recordado que ha habido varios proyectos desde los años 90 sobre el Artificio y que al final no han llevado a cabo.

Grupo Promecal
La Tribuna de Toledo se basa en el Sistema de Gestión de Contenido desarrollado por Escrol