El Ayuntamiento expondrá una recopilación del patrimonio artístico municipal -actualmente en proceso de inventario y catalogación por parte de una técnico del Plan de Empleo- en la Posada de la Hermandad el próximo otoño, una vez que abandone las instalaciones del centro cultural la exposición dedicada a los templarios y las órdenes militares. Esta muestra coronará un año intensamente dedicado por el Ayuntamiento a exponer obras artísticas y documentales propiedad de todos los toledanos. Así viene sucediendo con las exposiciones de la iniciativa turístico-cultural ‘El Tajo envuelve las Tres Culturas’, la primera de las cuales tuvo lugar en el Centro Cultural San Clemente y cuya continuadora permanece estos días expuesta en la iglesia de San Sebastián.
De hecho, estas exposiciones se apoyan precisamente en el trabajo de inventario y catalogación realizado por la encargada de estas tareas con el apoyo de Luis Pablo Gómez Vidales, técnico cultural del Ayuntamiento y responsable del Cultural Toledo. «Ambos se encuentran volcados en este proyecto», según el concejal de Cultura y vicealcalde, Ángel Felpeto, quien confía en que durante los próximos meses de octubre o noviembre pueda llegar a la Posada de la Hermandad un proyecto similar al que toledanos y turistas han podido ya contemplar en San Sebastián y en el interior del Centro Cultural San Clemente, que la pasada primavera acogió una muestra dedicada a la cultura cristiana en la ciudad.
En esa exposición fue posible contemplar piezas propiedad del Ayuntamiento como grabados y fotografías antiguos, diversos tipos de cruces -incluida una réplica de la pieza visigoda que se encontró en las excavaciones de la Vega Baja-, una reproducción de la pilastra visigótico-mozárabe de la mezquita de El Salvador e incluso una gran maqueta de San Marcos. Algunos de estos elementos poseen gran valor histórico, como una antigua imagen de bulto redondo que representa a San Eugenio -conservada en las Casas Consistoriales- y que sí pudo ser trasladada en su momento a San Clemente. Otros, por sus dimensiones y características, como los valiosos y enormes lienzos de Francisco Ricci situados en la escalera del Ayuntamiento, o las dos representaciones medievales a las puertas de la Sala Capitular, resultan más difíciles de desplazar.
Otro de los capítulos incluidos en el inventario y catálogo de bienes artísticos municipales corresponde a las fuentes públicas de la ciudad, que, según Felpeto, «están siendo detalladamente fotografiadas» con el fin de contar con material de apoyo en el caso de que fuera necesario rehabilitarlas.