Shakespeare y su Julieta; Miguel de Cervantes y el buen Sancho Panza; Lope de Vega y una Dama Boba recién llegada de Illescas; el dramaturgo y poeta José Zorrilla y Don Juan Tenorio; Julio Verne y el viajero Phileas Fogg fueron los autores y personajes -valientemente caracterizados a la usanza de sus respectivas épocas bajo una de las jornadas más calurosas del año- que ayer contribuyeron a la no menos valiente iniciativa de fomentar la lectura entre los ciudadanos españoles. Estos grandes clásicos llevan una semana dando forma a la décima edición de la campaña de Fomento de la Lectura bajo el slogan ‘Leer tiene premio’, que ayer se tradujo en el regalo de un pequeño obsequio para quienes pasaron por la Plaza de Zocodover durante la primera mitad del día.
La llegada del pequeño grupo de actores al Casco Histórico toledano -hoy mismo pasarán por Cáceres y a comienzos de agosto visitarán por primera vez Navarra y La Rioja- ha servido además para recordar un vergonzoso dato para Castilla-La Mancha: Un índice de lectura situado por encima del cincuenta por ciento de la población mayor de 14 años, porcentaje que además se encuentra por debajo de la media española, el número quince entre todas las comunidades autónomas.
Los expertos en la materia, no obstante, se muestran optimistas de cara al futuro. Argumentan, en primer lugar, que la plena alfabetización en nuestro país no se alcanzó debido a déficits históricos estructurales hasta los años setenta, cuando en Francia o Alemania ésta había llegado antes de la Primera Guerra Mundial. Segundo, señalan la fortaleza de los hábitos de lectura de los jóvenes de entre 14 y 24 años (un 70,5%) y muy especialmente de los niños con edades entre 10 y 13 años (cifra que se incrementa hasta superar el 91%). Buenas cifras, en definitiva, a las que campañas como la que ayer se celebró en Zocodover han contribuido a lo largo de los últimos años.