Asegura José Ignacio Carmona, investigador toledano dedicado al estudio de la comunicación paranormal, que «el 99% de los fenómenos considerados como psicofonías no son reales». Tras más de dos décadas dedicado a este género de estudios -desde unos inicios autodidactas hasta participar en equipos internacionales formados en su mayor parte por físicos e ingenieros, asegura-, el autor de ‘Psicofonías. El enigma de la transcomunicación instrumental’ (Editorial Nowtilus, 2010) cree que «en España la parapsicología no solamente no está considerada como una disciplina académica, sino que además se encuentra absolutamente demonizada, porque la gente siempre ha tendido a darle un sesgo sensacionalista».
Carmona es partidario, en este sentido, de mantener «un cierto halo de romanticismo» -que le ha llevado a recopilar material en escenarios tan singulares como el Castillo de Montalbán y Santa María de Melque, la iglesia de San Lorenzo y el Cerro del Bú-, «aunque sin perder el rigor, para no caer en el enfoque que a menudo se le da a los temas paranormales, como si se tratase única y exclusivamente de ‘literatura para muertos’». Según este investigador, que en su publicación recomienda ‘consejos técnicos’ para conseguir mejores grabaciones psicofónicas, «hay dos exigencias que se deberían pedir a una voz presuntamente paranormal en un ambiente que no haya sido programado previamente: la primera, que se escuche perfectamente; la segunda, que el mensaje pronunciado se ciña a la pregunta que se ha formulado previamente». José Ignacio Carmona se muestra «muy crítico» incluso con el propio fenómeno psicofónico en sí: «Errores técnicos, ruidos ambientales, sugestión, desconocimiento de cuanto atañe a la recepción del sonido...».
‘Psicofonías. El enigma de la transcomunicación instrumental’ no sólo se centra en este tipo de fenómenos. El libro publicado por Nowtilus repasa también antecedentes presuntamente históricos relacionados con la comunicación paranormal, como las ‘cabezas parlantes’ del papa francés Silvestre II -a quien la tradición atribuye prácticas esotéricas junto a grandes conocimientos, muchos de ellos posiblemente adquiridos en la España andalusí-, el invento del matemático Charles Steinmetz (1865-1923) para fotografiar el pasado, el ‘espiritiscopio’ del médico psicopatólogo norteamericano Robert D. Hare y el teléfono con el que Francis Grierson hablaba pretendidamente con los muertos. José Ignacio Carmona, que durante los últimos años ha trabajado en proyectos impulsados por la doctora portuguesa Anabela Cardoso -editora de la revista ‘ITC Journals’-, presentará en los próximos meses varios proyectos más específicamente relacionados con la ciudad de Toledo, uno de ellos editado por Ledoria. Como en ‘Psicofonías. El enigma de la transcomunicación instrumental’, no se guiará «por el morbo fácil», sino todo lo contrario, asegura este toledano dedicado desde hace más de veinte años al estudio de este tipo de asuntos. «Yo lo único que pretendo es que determinados fenómenos de cuantos nos rodean, de cuantos están entre nosotros, sean analizados de la manera más seria y específica posible».
Además, lo último de la directora Icíar Bollaín y todos los detalles de la cisis de Spanair