La construcción de la Variante Suroeste, que conectará la N-V con la carretera de Alcaudete, comienza a ser visible por el tramo que cruzará la CM-4101. Los trabajos se han iniciado cerca de Talavera la Nueva, a ambos lados de la vía que debe atravesar para proseguir su itinerario hacia la N-502. En estos momentos se lleva a cabo el movimiento de tierra en esa parte del trazado y la ejecución de terraplenes, según avanzan a La Tribuna fuentes de Sacyr, la adjudicataria del proyecto.
La obra avanza, pero desde la empresa constructora recalcan que el ritmo no se ha acelerado, y remiten al Ministerio de Fomento para dar una fecha de finalización. La falta de un balón de oxígeno económico choca con los planes de ejecución de Sacyr, que este año ha visto recortado su presupuesto de forma severa y aún en febrero sigue desarrollando sus trabajos con la partida de 2011, limitada a unos 500.00 euros.
La crisis y el tijeretazo en infraestructuras ha repercutido en la variante, cuya razón de ser es completar el anillo de circunvalación de Talavera junto con la Ronda del Tajo. Ese es también el verdadero sentido del magno puente atirantado que nace en la carretera de Madrid y desemboca en el barrio de Santa María, aunque la circunvalación ha perdido algunos metros de enlace por la falta de acuerdo en la expropiación de unos terrenos localizados en la N-502.
inversión retrasada. La constructora contaba con disponer el año pasado de 11 millones de euros, una partida considerable para dar un empujón definitivo a la obra. Sin embargo, Fomento decidió espaciar la inversión más cuantiosa entre 2012 y 2013, por lo que hasta la fecha, la ejecución se ha limitado a la realización de los estudios de geotecnia y al movimiento de tierra.
Según la previsión de los Presupuestos Generales del Estado de 2011, la variante debería recibir este año 10 millones, y los 13 restantes el próximo ejercicio, cuando se estima que la carretera estará concluida. De momento, sólo se han destinado 3 millones a este proyecto.
Hace ahora un año, Sacyr confirmaba que la obra se retrasaba a 2013 por los recortes y confiaba en que este año la construcción fuera más activa con los millones comprometidos. Falta por ver, no obstante, si en las cuentas del Ministerio de Fomento se mantiene ese planteamiento.
7 kilómetros muy lentos. La variante tiene una longitud de 7 kilómetros y aliviará el tráfico que se deriva de la conexión de la A-5 con la pedanía de El Casar. Su ejecución estaba prevista en 45 meses, pero ese plazo se ha ido alargando por la imposición de la crisis económica.
La Variante Suroeste comenzó a diseñarse en 2006, pero hasta mediados de 2010 no arrancaron de forma oficial las obras y esos iniciales movimientos de tierra que se siguen desarrollando en la actualidad. Sacyr planeaba que en 2011 comenzara a realizarse la superestructura, pero sus objetivos están a expensas del montante económico que reciba en estos próximos dos años.