La continuidad de la Mancomunidad de la Sierra de San Vicente está garantizada y es ya una realidad, aunque para ello sus responsables han tenido que prescindir de cinco trabajadores y hacer otra serie de reajustes, tal y como apuntó este diario la semana pasada. Este es el resultado de la sesión plenaria extraordinaria que el órgano mancomunado celebró el martes por la noche, y en la que el único punto del día a tratar fue precisamente su disolución o el mantenimiento de su actividad, así como los cambios que esta última alternativa conllevaba.
Según informó ayer a La Tribuna el alcalde de Sartajada y tesorero de la agrupación serrana, Luis Alberto Fernández, en la reunión se concretó la salida de cinco de las nueve personas que conformaban la plantilla, de tal forma que solo se mantiene a uno de los cuatro trabajadores que había para atender cuestiones laborales y de desarrollo local, así como a otro más para desempeñar funciones administrativas y a otros dos empleados para manejar la maquinaria que se utiliza en el arreglo de caminos comarcales.
En este sentido, Fernández volvió a destacar una vez más que, pese a los recortes de personal, la Mancomunidad seguirá desempeñando las mismas funciones, aunque lo hará con recursos más limitados y a menor ritmo. Asimismo, aseguró que muy pronto iniciarán el proceso para la selección de un abogado y un psicólogo, cuya función será la de asesorar a la población femenina de la comarca en todas aquellas materias que se abordan habitualmente desde los centros de la mujer.
cuatro municipios menos. Otro de los aspectos que se van a modificar en la Mancomunidad de la Sierra de San Vicente será la configuración de las lista de municipios agrupados. Hasta la reunión del martes eran un total de dieciséis las poblaciones mancomunadas, pero cuatro han decidido salirse tras el Pleno que asegura el mantenimiento del organismo serrano.
En concreto, las localidades que dejan de engrosar la nómina del colectivo comarcal son Buenaventura, Nuño Gómez, Garciotum y Marrupe. De esta forma, se mantienen Almendral de la Cañada, Hinojosa de San Vicente, El Real de San Vicente, Navamorcuende, La Iglesuela, Castillo de Bayuela, Pelahustán, Sartajada, Sotillo de las Palomas, Segurilla, Cervera de los Montes y Cardiel de los Montes.
Todos estos municipios tendrán que abonar una cuota mensual que asciende a 600 euros, cantidad en muchos casos supondrá la mitad de lo que venían pagando hasta la fecha las poblaciones mancomunadas.
«La Mancomunidad de la Sierra de San Vicente tiene mucho futuro y las perspectivas son buenas», declaró un optimista Luis Alberto Fernández, quien precisó además que tienen nuevos proyectos en mente para desarrollar a través del órgano mancomunado. Sobre este punto, no pudo precisar si este año volverán a celebrar una nueva edición de la Fiesta de la Comarca, evento que se viene celebrando desde hace ocho años el primer sábado del mes de junio. No obstante, insistió en que trabajarán para mantener la cita.