Es posible recuperar el río Tajo y que los ciudadanos vuelvan a disfrutar de él para el ocio, el baño, etc. Así lo considera la Escuela de Arquitectura del Paisaje de la prestigiosa universidad norteamericana de Harvard. Un equipo dirigido por Carl Steinitz y Christian Werthmann ha elaborado un proyecto que plantea cómo podría cambiar el río y las ciudades asentadas a su paso. La exposición "El renacer del río Tajo", elaborada con la colaboración de la Consejería de Ordenación del Territorio y Vivienda y la Fundación + Suma, recala este mes en la biblioteca José Hierro.
En el caso de Talavera, se trata de la ciudad con más posibilidades de aprovechar el río, según el citado estudio. Su propuesta se basa en crear una amplia zona verde en la margen derecha del río, al este de la ciudad, entre los nuevos desarrollos y el cauce, de manera que los talaveranos vuelvan a integrar el Tajo en su vida cotidiana. Los expertos plantean una franja verde desde el Ferial y aguas arriba para que pueda ser utilizada por los ciudadanos. En ella se encuentran playas fluviales como la de Los Arenales, parques, arboledas, zonas deportivas y de juegos.
Miguel Ángel Sánchez, portavoz de la Plataforma en defensa de los ríos Tajo y Alberche explica que se trata de un espacio de transición «entre la zona urbana y el río», pero de tal modo que los ciudadanos puedan llegar hasta la orilla sin obstáculos.
El proyecto incluye, asimismo, un nuevo puente, entre el Puente del Príncipe y el que se está construyendo en la futura Ronda del Tajo. Además, aboga por aprovechar también la Isla del Chamelo como zona de esparcimiento, con paseos, kioscos, praderas, parques... Otro de los aspectos que se ha tenido muy en cuenta es no contaminar la visión del paisaje de las barrancas, evitando edificaciones altas que tapen su vista.
Todo el proyecto de recuperación pasa por lograr una alta calidad de las aguas. Mientras esto no sea así, Harvard apunta que el agua del Tajo podría derivarse, mediante azudes por la margen izquierda a la altura de la Isla del Chamelo. Mientras, la otra margen se dotaría de caudal procedente del Alberche, aprovechando los cauces de los antiguos arroyos. Los nuevos desarrollos urbanísticos dispondrían así de bulevares con una importante riqueza ambiental, recreando las antiguas tierras de cultivo.
La recuperación del Tajo pasa por dos requisitos fundamentales: la eliminación del trasvase Tajo-Segura y la depuración de todas las aguas residuales, especialmente en el Jarama. En este río se plantea aprovechar las canteras como lagunas de depuración. «El Jarama no puede ser el río que pasa por Toledo y Talavera», apuntaba Sánchez, quien estimó que por cada hectómetro de agua del Tajo que queda en su cauce tras el trasvase hay 15 procedentes del Jarama.
El estudio de Harvard plantea dos posibles escenarios para el año 2030: la recuperación de los cauces o un río Tajo seco muchos meses al año por la progresiva degradación y desecación del mismo. «Las soluciones técnicas son sencillas, no son demasiado costosas, pero hay que ponerse a trabajar en ello», indicó Sánchez.
En el caso de Toledo, por ejemplo, las sugerencias de Harvard pasan por recuperar la playa de Safont y dejar limpias las vistas de la ciudad histórica, evitando la construcción en la Vega Baja, la Vega Alta y la Huerta del Rey. Mientras, en Aranjuez combinan la depuración de las aguas con los usos sociales de las zonas por donde transcurre el río.
La protección de algunas tierras de cultivo o la implantación de rutas turísticas por los ríos son otras de las sugerencias recogidas en este estudio, que en el caso de Talavera tuvo muy en cuenta el nuevo Plan de Ordenación Municipal (POM). Su calidad es tal que, fue considerado el año pasado el mejor proyecto realizado en todas las universidades de Arquitectura del Paisaje de EE UU.