«300 kilómetros de ruina económica, de absurdo de modelo de país, que ha generado una industria en el Levante». Con estas palabras definió el trasvase Tajo-Segura el alcalde de Toledo, Emiliano García-Page, que ayer participó en un acto conjunto con el regidor talaverano, José Francisco Rivas, y el presidente de la Asociación de Municipios Ribereños de Entrepeñas y Buendía, Julián Rebollo, y uno de los portavoces de la Plataforma en defensa de los ríos Tajo y Alberche, Miguel Méndez. En un encuentro previo a la manifestación del próximo sábado en la ciudad en defensa del río, organizado por la Asociación de Periodistas de Talavera, los alcaldes del Tajo pidieron un uso sostenible de los recursos y el fin del actual modelo de política hídrica.
«Yo no estaría aquí si por el río Tajo fuera el doble del agua que va por el canal a Murcia», aseguró García-Page, que se mostró muy rotundo en su intervención en el Centro Cultural Rafael Morales ante diversos representantes de la sociedad talaverana: políticos, empresarios, sindicalistas, ecologistas... Con respecto a la movilización, defendió que «que no podemos dejar pasar ninguna oportunidad, pero lo más importante es que esta manifestación sea el principio de muchas otras». Incluso aseguró tener un «optimismo fundado», porque «no se estamos en posición de ataque, estamos a la defensiva», contra una derivación de agua que tachó de «locura», «disparate» y «tontada histórica».
No es de recibo, defendió, que «dos terceras partes del año vaya el doble de agua por una obra de fontanería que por el río». Por ello, consideró que desde la cuenca del Tajo «hemos sido demasiado generosos, ingenuos» y se mostró convencido de que esta política tiene que llegar a su fin. «Estamos en la dirección de los tiempos, por donde camina el mundo», hacia el uso sostenible de los recursos, como marca la Directiva Marco de Agua.
Además de reclamar «la solidaridad con nosotros», pidió que no se haga una «política del agua ciega, donde en Murcia y en Valencia no quieran ver que aquí tenemos una cloaca». En esta línea, lanzó una advertencia al Levante: «Nosotros no tenemos agua, pero ellos saben que ni con todo el agua del Tajo pueden mantener ese modelo económico».
El alcalde toledano fue claro a la hora de pedir a los políticos «que se mojen» y exigirles responsabilidad: «Tenemos tan claro lo que queremos, tan justificado, que no entiendo las ambigüedades ni los titubeos; aquel político que no tenga claro que no hay objetivo más importante que defender nuestro agua ahora no podrá nunca gobernar en Castilla-La Mancha sea del partido que sea». García Page se mostró rotundo frene a cualquier interés partidista: «En el medio está la mediocridad, que es lo que a veces suponen los partidos políticos a nivel nacional sin distinción».
También Rivas se mostró optimista de cara al 20-J. «No me obsesiona ni cuántas personas va a haber ni quiénes son. Lo que si estará es un pueblo cargado de razones», aseguró. De hecho, el regidor de Talavera entiende que «a partir del 20 de junio nada va a ser igual», porque se romperá el silencio de muchos años.
Con todo, el regidor quiso recordar que en la cuenca ha habido durante estos 30 años de trasvase «inquietud, preocupación, enfado y hasta frustración» y recordó las voces que han defendido la recuperación de los ríos. No obstante, «el Tajo se muere y el Alberche se seca», lamentó. Por ello, reclamó el uso prioritario del agua como «un derecho natural» y recordó la vinculación histórica de Talavera con su río, fuente de inspiración para poetas como Joaquín Benito de Lucas o Rafael Morales. Además de pedir unanimidad, felicitó a la Plataforma por conseguir este «movimiento cívico» y recordó que en el Levante disponen de otros recursos, como las desaladoras.
Por su parte, Rebollo recordó los reiterados incumplimientos de las compensaciones por el trasvase. «Aquello -su tierra- fue el mar de Castilla y eso es lo que nos han robado», manifestó. El trasvase «no resiste el más elemental análisis racional», aseguró además de advertir que los embalses de Entrepeñas y Buendía deben ser «reguladores del Tajo, no almacenes del Segura».
Desde los municipios que representa llegarán varios autobuses para participar en la manifestación del 20-J, un acto en el que, reconoció, «me gustaría sentirme acompañado» por el presidente de la comunidad, «no encuentro razón que lo impida».