Los dos hermanos de diez y quince años que se intoxicaron durante la madrugada del pasado miércoles con el humo de un incendio declarado debajo de su vivienda en el Polígono continúan estables un día más, dentro de la gravedad. El mayor de ellos, el varón de quince años, que fue encontrado por los bomberos tendido sobre su cama, es el que está más grave, y está ingresado en la unidad de cuidados intensivos del Hospital Virgen de la Salud. Su hermana menor, de diez años, fue rescatada en el pasillo de su casa, y está en la UVI pediátrica del mismo centro hospitalario. Sus dos padres, también ingresados, fueron dados de alta a los largo del mismo día, al igual que otra vecina, atendida de un ataque de ansiedad.
El incendio se produjo en torno a las dos y cuarto de la madrugada, a causa de un cortocircuito en un brasero, situado en tercero A del número 6 de la calle Río Puentesecas, del Polígono. Las llamas salieron al portal, donde prendieron en seguida en el antiguo friso de plástico, que además provocó un humo muy tóxico. Cuando la familia del piso superior intentó escapar abriendo la puerta de la calle, en realidad provocó un efecto chimenea, que dirigió el humo de todo el portal hacia su hogar, lo que influyó en intoxicar en mayor o menor medida a todos sus miembros.
Mientras tanto, el inmueble, de 16 viviendas, va recuperando poco a poco la normalidad. Ya hay calefacción y agua en todos los pisos y poco a poco va retornando la luz. Algunos residentes ya han vuelto a sus hogares.