El incremento de la población de palomas en el municipio de Torrijos, sobre todo en su casco urbano, llevó al Ayuntamiento a contratar a una empresa especializada en su captura el año pasado. Y los resultados están siendo muy positivos.
En cinco meses de actuaciones a través de la colocación de jaulas o mallas se ha conseguido atrapar a 2.262 ejemplares, además de eliminar palomares que se encontraban en viviendas vacías o en puntos emblemáticos de la localidad, como el propio campanario de la iglesia del Cristo.
Juan José Martín, portavoz del equipo de Gobierno municipal, explica que fue el servicio del área de Medio Ambiente el que detectó un incremento de palomas superior a otros años y por ello tomaron esta decisión, la cual, quisieran mantener en próximos ejercicios, ya que el contrato actual tiene vigencia para un año, hasta julio de 2012. Los primeros dos meses se invirtieron en comprobar dónde anidaban las aves e identificar los palomares para dar inicio a la colocación de los mecanismos oportunos para su captura.
Ahora, se hace público un informe, para mostrar al ciudadano, dice Martín, con total «transparencia», cómo se viene desarrollando la medida, ya que son los propios ciudadanos los que proponen las zonas donde se da más constancia de la presencia de estos animales, sobre todo en casas antiguas deshabitadas.
Con la ubicación en puntos estratégicos de un total de ocho jaulas de captura se ha conseguido hacerse con una media aproximada de 16 palomas semanales en cada jaula (en esta media se incluyen las palomas capturadas in situ, de manera manual o con otras herramientas por los técnicos durante sus visitas periódicas).
Las zonas más afectadas por el crecimiento de palomas han sido los palomares de la calle Eras de San Francisco (con 53 palomas capturadas en noviembre); el número 19 de la calle Mayor, con la captura de 41 palomas o el ya comentado del campanario de la iglesia del Cristo. En la calle Buenadicha se ha trabajado para cerrar un dormidero con capturas nocturnas de 42 palomas, 6 pichones y 2 huevos o el palomar de la calle Matadero, del que se han retirado un total de 19 palomas y 3 pichones.
EN CURSO. Actualmente, los técnicos especialistas en la captura de palomas están en conversaciones con los dueños de un inmueble de la calle Dalia, en desuso y con una ventana abiertas desde hace más de un año que ha provocado la entrada de palomas, así como el estudio de otros palomares en las calles Goya, del Cerro Mazacotero o Eras de San Francisco, donde se cree que hay al menos otros dos palomares diferentes a los ya visitados.
EL MÁS NUMEROSO. Actualmente la empresa contratada por el Ayuntamiento de Torrijos está trabajando en la erradicación de uno de los focos más numerosos del municipio, que utiliza como posaderos habituales los tejados de los edificios situados junto a la carretera de Novés (calles Tejar, de la Paz o Hierro), por el que se han recibido numerosos avisos. Sobre la cubierta del edificio del número 4 de la calle del Hierro, se han instalado hasta 3 jaulas de captura que se encuentran activas en estos momentos y capturando palomas de manera regular.
Recuerda el portavoz del equipo de Torrijos, Juan José Martín, que se trata de medidas de control de la población de palomas, aves que al menos no han provocado como en otras ciudades daños en el patrimonio, aunque bien es cierto, utilizan incluso el campanario de La Colegiata, donde hay una jaula de manera permanente ya que al ser el edificio más alto hace de efecto llamada del resto de población aviar.