El anuncio del Comisario de Agricultura Europeo de poner en marcha el mecanismo de almacenamiento privado del aceite es una buena noticia para los olivareros de la provincia de Toledo y la región; una buena nueva que según la consejera de Agricultura de Castilla-La Mancha, María Luisa Soriano, puede suponer que los precios repunten como en el año 2009, cuando se reactivó este mecanismo de regulación, subiendo las cotizaciones un 25 ó 30%. Este año, señaló, «no esperamos menos, porque es una campaña muy buena, de calidad excelente y el mercado debe atenderla como se merece para que nuestros agricultores puedan seguir en el sector y puedan tener una renta digna».
Así se pronunciaba sobre el sector Soriano durante una visita de trabajo que mantenía ayer con los profesionales en la Cooperativa Virgen de la Oliva del municipio de Almonacid de Toledo. Acompañada por el alcalde, Gonzalo Lara y el presidente de la cooperativa, Pedro González, visitó las instalaciones y pudo recoger las iniciativas y necesidades de los agricultores.
Se ha solicitado al Ministerio que estos mecanismos se activen «con rapidez» porque no tiene sentido hacerlo en septiembre, cuando la campaña está «vencida», que es lo que sucedió en 2011.
«Los precios no se corresponden con las circunstancias y mucho menos con la calidad de nuestros aceites», decía. En eso, indicaba ayer la consejera de Agricultura, se está trabajando desde el Gobierno regional. Recordaba que los olivareros llevan «tres campañas con los precios de la aceituna por debajo de los costes de producción, lo que es insostenible» y desde hace «más de ocho semanas», con unos precios del aceite «por debajo incluso de los precios de activación del almacenamiento privado cuando este mecanismo se tenía que activar con tan solo dos semanas por debajo de los precios de referencia».
En su opinión hay que modificar los precios de referencia porque «en nada tiene que ver hoy la situación económica, lo que cuesta el gasóleo o la mano de obra, con hace quince años y hay que actualizar estos precios».
Para la consejera «no hay ningún exceso de producción que pueda justificar la caída de los precios». El problema puede venir dado por el «desequilibrio entre el productor y el distribuidor», donde en esa cadena de distribución agroalimentaria «el eslabón más débil normalmente suele ser el productor».
Ante esta «situación de desventaja» recomendaba a los agricultores que reforzaran sus productos mediante la agrupación, creando cooperativas o la fusión de las propias cooperativas entre sí desde el punto de vista comercial, para facilitar la venta del aceite en el mercado nacional y en el internacional.