El proyecto conocido como "Euro-Las Vegas", una réplica de la afamada ciudad del juego estadounidense que podría instalarse en la Comunidad de Madrid, igual puede convertirse en realidad a las puertas del Norte toledano. La fronteriza Navalcarnero se ha ofrecido a albergar este gran complejo de ocio del que dicen que podría suponer más de 200.000 puestos de trabajo directos.
Para ello, el municipio ha ofrecido los nueve millones de metros cuadrados que tiene ya clasificados para la instalación del actividades de servicios. Esta extensión, hay que recordarlo está vinculada al futuro Aeropuerto del Suroeste, un proyecto que pugna con la ampliación del aeródromo de la vecina población toledana de Casarrubios del Monte.
A estas alturas de la crisis, ya hay muchos descreídos de los milagros económicos, por no hablar de los megaproyectos. Pero esto no ha sido obstáculo para que hasta seis poblaciones madrileñas -la capital, Getafe, Leganés, Alcorcón, El Molar y la propia Navalcarnero- se hayan ofrecido al Gobierno regional madrileño como candidatas para albergar la ciudad del juego. Y, en este punto, el Ayuntamiento de Navalcarnero ha emitido un comunicado presentándose como la primera población que se ha postulado para acoger la idea. Su alcalde, Baltasar Santos, señala que ya el pasado tres de noviembre dirigió un escrito a la presidenta madrileña, Esperanza Aguirre, postulando a su población para el proyecto.
Así, no sólo se señaló la existencia de una gran superficie de terreno ya calificado junto a un proyecto aeroportuario, algo útil para una instalación de capital exterior, sino las buenas comunicaciones que tiene Navalcarnero, como la Autovía de Extremadura A-5 y la autopista R-5.
Reactivación de infraestructuras paralizadas. Fuentes de este Consistorio del Sur de Madrid reconocen que, con el revulsivo económico de esta ciudad del juego, buscan de paso reactivar las infraestructuras de transporte previstas en la localidad y que han quedado frenadas en el actual contexto de crisis. No sólo el Aeropuerto del Suroeste, sino también la conexión con la red del tren de cercanías, cuya construcción está parada por problemas financieros.
Desde el Ayuntamiento de Navalcarnero se señala que, dada la magnitud de esta inversión, no solo beneficiaria a la localidad sino a su zona circundante. En este área, por lógica, quedarían incluidas poblaciones toledanas vecinas como Valmojado o Casarrubios. El Consistorio también señala que en su área este proyecto tan grande se encajaría mejor que en zonas con mayor densidad de población, como la capital madrileña.
Este proyecto de creación de una gran ciudad del ocio y juego en Madrid está liderado por el multimillonario norteamericano Sheldon Adison y su empresa Las Vegas Sands, con varios casinos repartidos por el mundo. El inicio sería la construcción de un casino, para posteriormente seguir desarrollando el complejo con varios casinos más, y numerosos hoteles, teatros y campos de golf.
El gran problema es que a cambio de esta inversión sus promotores reclaman que sea protegida con una suerte de excepción legal, que les eximirían de cumplir normas incluso estatales en materias sensibles como legislación laboral y de extranjería. Entre otras cosas, piden que se permita fumar dentro de sus instalaciones, que se les permita obviar el Estatuto de los Trabajadores para flexibilizar sus contratos, que se les permita traer trabajadores extranjeros fácilmente, dos años de exención en el pago de Seguridad Social e impuestos y que las instituciones les cedan el suelo público que precisen.
Estas exigencias sorprendentes han puesto en contra a sindicatos, colectivos ecologistas y formaciones como Izquierda Unida. Aún así, la presidenta de Madrid defendía el proyecto ayer en la Asamblea de Madrid. En declaraciones recogidas por Europa Press, Esperanza Aguirre destacaba que se prevén 36.000 habitaciones de hotel, dos teatros principales, un palacio de deportes, siete teatros, o 465.000 metros cuadrados de zona comercial, entre otras cosas.
« Todo eso quiere decir que son 261.000 empleos fijos cuando termine la construcción y calculamos que puede atraer a 4,7 millones de visitantes extranjeros cada año», remarcó Aguirre. Las autoridades madrileñas recuerdan que Barcelona también opta a este proyecto.