Cerca de un centenar de peñistas del club taurino ‘El Albero’ de Yepes celebró en la noche del pasado sábado la cena anual en la que se hicieron entrega de los premios a los mejores de la temporada 2009. El acto tuvo lugar en los salones Las Fuentes, en Aranjuez, y contó, además de con los miembros del club, con la corporación municipal, los propios premiados y sus familiares. Los galardones recayeron en Leonardo Hernández (rejoneador), Curro Díaz (matador de toros) y Victoriano del Río (ganadería).
Al final de los platos, una presentación en video de cada uno de los galardonados introdujo la entrega de los premios. En esta ocasión, el club decidió que Leonardo Hernández había cuajado la mejor campaña montado a caballo y por eso se hizo acreedor del mejor en el mundo del rejoneo. Sus actuaciones destacadas se produjeron en la Real Maestranza de Sevilla la mañana del 3 de mayo, donde cortó dos orejas, y en Las Ventas la tarde del 31 de mayo, con una oreja. Su sueño es llegar a ser algún día el número 1 del rejoneo y ya se encuentra, por méritos propios, entre los tres mejores del escalafón junto a Pablo Hermoso de Mendoza y Diego Ventura. Vanessa Guzmán, concejala de Festejos, le hizo entrega de un trofeo donado por Caja Rural.
A continuación, recogió el premio de manos del presidente del club, Luis Felipe Mompó, el diestro jienense Curro Díaz. Su condición de torero artista no ha sido una excusa para triunfar poco. Muy al contrario, Curro Díaz triunfó en Sevilla, Madrid, Barcelona, Linares, Azpeitia y Jaén, las seis plazas de cierto rango en las que tuvo la ocasión de hacer el paseíllo. El trofeo fue donado por la empresa Sánchez Boezo e Hijos SL.
Finalmente, los toros de Victoriano del Río, que pastan en Guadalix de la Sierra (Madrid) se llevaron el premio a la mejor ganadería de este 2009. Recogió el premio, entregado por el alcalde del Ayuntamiento de Yepes, Antonio Rodríguez-Tembleco, el propio ganadero. Del Río comentó que «quizás soy yo el que menos me merezco este trofeo, pero los otros dos están elegidos con mucho criterio».
Los tres agradecieron las figuras con motivos taurinos que recibieron y, sobre todo, el calor y el cariño de todos los peñistas, con los que pasaron una velada agradable que tuvo como broche final el tradicional sorteo de premios entre los asistentes.