O estaba muy desesperado, o tenía muy pocas luces. A falta de conocer las motivaciones exactas, sólo pueden plantearse estas dos hipótesis extremas para explicar la presunta implicación de un joven de 18 años de Quero en el atraco de una sucursal de la Caja Rural de Toledo en su propio municipio. El hecho cierto es que este muchacho, que hace pocas semanas alcanzó la mayoría de edad, ha sido detenido como cómplice del atraco, cometido el pasado lunes por otro varón de unos 40 años de la cercana localidad de La Villa de Don Fadrique que también ha sido arrestado.
El alcalde de Quero, Francisco Sastre, reconocía la sorpresa que este suceso ha generado en esta pequeña población que apenas supera los 1.000 habitantes y en la que, lógicamente, casi todo el mundo se conoce. El regidor señala que al chico «no se le conocen antecedentes delictivos» y que desarrollaba una vida normal con su familia y en su ocupación de estudiante,
Sin embargo, Sastre detalla que según la investigación de la Guardia Civil, el joven respaldó al atracador haciéndose pasar por cliente cuando se cometió el robo en la mañana del lunes. Así, habría facilitado la huida del ladrón, que se habría llevado el dinero del mostrador en la sucursal tras efectuar dos disparos con una pistola de fogueo. Además, habría dado pistas falsas a agentes policiales sobre la ruta de huida del atracador y el coche empleado en su fuga. Pero el regidor señala que horas más tarde, los agentes del Instituto Armado detenían a los dos implicados, recuperaban el botín salvo 200 euros y determinaban que el joven quedara acusado como cómplice del robo. También resulta sorprendente la implicación del atracador, que regentaba un pub en La Villa de Don Fadrique y al que no se le conocían problemas en su negocio. Los dos arrestados son españoles.