j.a.j. / toledo
La talla del Cristo de la Buena Muerte de Quintanar de la Orden, réplica de la imagen del crucificado venerada por el cuerpo militar de la Legión, retornó ayer a la localidad manchega. A las doce de la mañana ya estaba en su capilla. Así se pone fin a la inquietud existente en el municipio por este Cristo desde su salida de la parroquia quintanareña de Santiago Apóstol bajo el pretexto de su restauración. La Junta de Cofradías de la localidad, con el apoyo parroquial, ha logrado el retorno del Cristo legionario justo en el comienzo del periodo pasional y quedará expuesta en la carpa de imágenes sacras que con motivo de estas fechas se erige junto a la iglesia.
Según explicaba el presidente de la Junta de Cofradías, este exilio del Cristo de la Buena Muerte está relacionada con discrepancias internas entre los que debían ser sus guardianes, los miembros de la Hermandad de Caballeros Legionarios de Quintanar de la Orden. Estos veteranos del Tercio de Quintanar, una localidad que tradicionalmente aportaba voluntarios a este conocido cuerpo militar nacido durante las guerras de Marruecos, son los encargados de sacar en procesión la imagen desde su constitución en 1994.
en tomelloso. Sin embargo, el actual presidente de la Hermandad, Luis Miguel López-Barrajón, sacó hace un año de la parroquia, por propia iniciativa, la imagen del Cristo para trasladarla a la localidad ciudadrealeña de Tomelloso, donde reside, con el pretexto de restaurarla. El tiempo transcurrido sin tener noticias de la talla hizo que interviniera la Junta de Cofradías. «Nos llegaban rumores de que la tenía sin más en su casa, y esa talla debía volver a Quintanar», comentaba el presidente de la Junta, Santiago Añover. Hay que destacar que la talla es una obra del reconocido escultor local, Felipe Torres Villarejo, y fue sufragada por una cuestación popular.
Finalmente, Añover declaraba el pasado viernes que tenía el compromiso de López-Barrajón de que el Cristo de la Buena Muerte sería entregada a la Junta de Cofradías ayer sábado a las 12 del mediodía. Esto ponía fin a los esfuerzos de la Junta de Cofradías, dispuesta a acudir a los obispados de Toledo y Ciudad Real para lograr su retorno.
Sin embargo, lo que no será posible es que el Cristo Legionario desfile este año en los actos de la Pasión quintanareña. El motivo, según explicaba Añover, reside en las discrepancias que enfrentan al presidente de la Hermandad con otros legionarios quintanareños, lo que le deja sin voluntarios para portar la imagen. «Le ofrecimos la posibilidad de que miembros de otras cofradías le ayudarán a llevarla, pero lo descartó ya que debían ser veteranos de la Legión con su correspondiente uniforme» explicaba el presidente de la Junta.
Por ello, en la próxima noche de Viernes Santo no se podrá contemplar en Quintanar una escena equiparable a la más conocida de la Semana Santa de Málaga: el Cristo de la Buena Muerte marchando por las calles escoltado por legionarios cantando su impactante himno del ‘Novio de la muerte’. Así se interrumpe una tradición que se remonta a la fundación de la Hermandad de Caballeros Legionarios de Quintanar en 1994.
De interés Turístico Regional. Con la ausencia de la Hermandad legionaria, la Semana Santa de Quintanar, que desde 2007 está declarada de Interés Turístico Regional, verá mermado el número de cofradías que la integran, que en la actualidad son 14, con más de veinte pasos y unos 3.500 cofrades que desfilan en ocho grandes procesiones, a lo que se suman cuatro conciertos de cornetas y tambores, y bandas de música, más una Pasión viviente.
Todo este despliegue sacro desfilará en las distintas procesiones, como la llamada de las Carracas, del Miércoles Santo; la de los Azotes o del Escándalo, del Jueves Santo, o La Campaná, creada en el 2003 por la cofradía de Jesús Nazareno, que desfila el Viernes Santo junto a la de Los Pasos y el Santo Entierro.
En la medianoche del Sábado Santo, tras los oficios de la Vigilia, saldrá por último la procesión de Jesús Resucitado, organizada por todas las cofradías en conjunto, para realizar el Encuentro con la imagen de la Dolorosa, que se efectuará en la plaza de la Constitución, finalizando con una chocolatada para todos los asistentes, en las puertas de hierro de la iglesia parroquial.
Entre las novedades anunciadas para este año, destaca la cesión que la Asociación de Viudas ha hecho de la Virgen Dolorosa a la cofradía de la Virgen de las Angustias, así como nuevas andas mucho más ligeras para la Virgen de la Soledad, con velas de cera líquida para prescindir de las pesadas baterías eléctricas.
Por otra parte, la Hermandad de San Joaquín y Santa Ana, en sus pasos de Jesús ante Pilatos y del Santo Descendimiento, portarán tierra santa traída de los Santos Lugares como la entrada de Jerusalén, el Huerto de los Olivos, la Iglesia de Lázaro, el Gólgota o el Santo Sepulcro. /EFE.
El paro sube en 32.800 personas en el segundo trimestre
¿Prohibición de toros en Madrid?
Martín-Peñato: "Es una maniobra puramente política"
Carla Bruni, de rodaje con Woody Allen
Norte y sur con sol y altas temperaturas
El hombre más viejo de Tokio lleva 30 años muerto
Maradona se siente
La Edad Media en un rincón de Burgos
Natalya Stepanets, la mamá más guapa de Rusia
Maradona se ve forzado a dejar la selección argentina