Las centrales agrarias han hecho un llamamiento al sector del vino para que aproveche las recién aprobadas ayudas para la exportación de productos vinícolas, que si bien no se cierran hasta que se realizan todas las peticiones, se estima que podrían ascender a unos ocho millones de euros para este año, según fuentes de la Consejería de Agricultura.
De esta forma, Blanca Corroto, presidenta provincial de Asaja, ha animado a los productores a salir fuera, aunque dice ser consciente de que todavía queda camino por andar en cuanto al cambio de mentalidad del sector, aún un tanto conservador a la hora de salir fuera de España con sus caldos. En cualquier caso, «lo importante es contar con la herramienta», indica Corroto, no en vano «toda la ayuda que venga para promocionar nuestros vinos es bienvenida. Es un esfuerzo que hace la Consejería -aunque buena parte del montante viene de la UE, como uno de los acuerdos de la reforma de la OCM del vino de 2007- que hay que valorar», agrega.
«Por lo menos que la gente se informe, que no lo descarten de entrada -porque los productores tienen que aportar una parte de la iniciativa subvencionable-, porque los requisitos son fáciles de cumplir». «Hay que moverse y meterse en este mundillo de la exportación, así que ojalá que sean muchos los que se acojan», señala la presidenta provincial de Asaja.
Alfonso Martín, responsable regional de COAG, por su parte, incide en que «todo lo que sea exportación es bueno», aunque matiza que lo ideal sería que se exportara sobre todo vino embotellado y no a granel. En este sentido, informa que pese al incremento del 30,5 por ciento de las exportaciones en los últimos meses, el aumento de los ingresos derivados de las mismas se quedó en el 29 por ciento. Así, «todo lo que salga de España, bendito sea, pero no se puede permitir que se retroceda en el embotellado».
Martín reconoce que parte de la inversión en el exterior la tienen que financiar los productores, un porcentaje del que «no siempre se dispone», de ahí que haya muchos que «no se arriesgan»
Mientras Julián Morcillo, secretario regional de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA), subraya la necesidad de aplicar medidas de comercialización exterior en tanto en cuanto que el consumo de vino en España se está reduciendo año tras año, de ahí que haya que salir fuera si se quiere sacar rendimiento a los caldos nacionales.
Valora las ayudas a la exportación como «una de las medidas más importantes para poder ganar terreno donde más falta hace, en el exterior, y agrega que pese a lo que se podía pensar en principio sobre que los más beneficiados por las subvenciones podrían ser regiones con gran tradición vinícola, como La Rioja, Castilla-La Mancha es una de las comunidades que solicita un volumen importante de las ayudas -«es decir, que hay vocación de salir fuera»-, que se destinan, fundamentalmente, a la asistencia a ferias internacionales.