El II Plan Director de Depuración de Aguas Urbanas Residuales de Castilla-La Mancha cubrirá las necesidades del 99 por ciento de los toledanos en esta materia tres años antes de concluir. De esta forma, a partir de 2012 sólo quedarán los núcleos urbanos de Villarejo y Navalmoralejo sin disponer de un sistema de depuración, términos que no sobrepasan los 100 habitantes, como indicó el delegado de Ordenación del Territorio y Vivienda, Félix Ortega.
En la actualidad, tal y como informó el delegado de la Junta, Fernando Mora, son 146 las depuradoras que están prestando servicio en la provincia y el Plan prevé llegar a todos los municipios, lo que supone «un compromiso firme con el desarrollo de la normativa de este sector y un compromiso con el medio ambiente».
La inversión total que contempla el Plan ronda los 1.000 millones de euros en el conjunto regional, que se superarán con los gastos de explotación, correspondiendo a Toledo 285; mientras que las previsiones en cuanto a población objetiva es de 2,4 millones de personas, cerca de un millón correspondientes a la provincia, lo cual no quiere decir que en 2015 la población sea ésta, sino que simplemente se han proyectado depuradoras que permitan los futuros crecimientos que vengan después de ese horizonte.
De hecho, se prevé la construcción de 899 depuradoras en Castilla-La Mancha, de las cuales 181 se dispondrían en Toledo, lo que supone un 20 por ciento del total. En cuanto al volumen de agua depurada, alcanzará los 178 hectómetros cúbicos al año, más de un tercio en la provincia.
Félix Ortega, que señaló que el horizonte de este Plan se corresponde con el del Plan Nacional de Calidad de las Aguas, repasó las inversiones de Aguas de Castilla-La Mancha a lo largo del pasado año, cuando se pusieron en servicio cuatro grupos de depuración que benefician a varios colectivos de municipios como la depuradora de Ajofrín, Burguillos, Polán y Guadamur.
Una serie de dotaciones, dijo el delegado, a las que hay que sumar las depuradoras que están en construcción (Cobeja, Pantoja, La Mancha, El Carpio, Cedillo del Condado, Palomeque, El Viso de San Juan...) y otras que se están adjudicando como la de Escalonilla, Gerindote, Burujón y Albarreal de Tajo. Y así hasta completar el 100 por ciento de todos los pueblos toledanos, incluidos los de menos de 500 habitantes, los menos prioritarios por el escaso volumen de residuos que generan.
Un Plan en definitiva que no deja de ser «un instrumento de financiación, construcción y explotación que se da a los ayuntamientos desde la Junta para que todos tengan sus aguas depuradas, a pesar de que es una competencia municipal», manifestó el titular de Ordenación del Territorio y Vivienda.
En este sentido, agregó Ortega, «la provincia de Toledo es una de las que más se van a beneficiar de este Plan», no en vano está en el entorno del río Tajo y su Cuenca y es necesario que las aguas que vierten a ríos y arroyos esté en las mejoras condiciones.