La muerte de Iván el pasado sábado, al no poder sobreponerse a la intoxicación por dióxido de carbono tras incendio declarado en el piso inferior al suyo, es una pesada losa que ha caído sobre sus compañeros del instituto Alfonso X "el Sabio" del Polígono. Cientos de jóvenes se saltaron ayer las clases para dar entre lágrimas un último adiós a su amigo.
El tanatorio municipal vivió ayer uno de los días con mayor afluencia de su corta historia. El alcalde de Toledo, Emiliano García-Page, fue de los más madrugadores al acercarse a dar el pésame a la familia. Después hicieron lo propio concejales como Rafael Perezagua o María Teresa Puig, además de decenas de vecinos del Polígono y cientos de jóvenes amigos. Las instalaciones, plenas de tristeza y sentimientos contenidos, fueron poblándose poco a poco de un goteo de amigos con lágrimas en los ojos y flores en la mano. El sepelio careció de funeral, e Iván recibió sepultura entre cientos de personas.
Homenaje al alumno. Iván era un niño muy conocido en el Polígono. Estudió Primaria en el colegio Jaime de Foxá, y este era su segundo año en el instituto Alfonso X "el Sabio". La consternación ha sido tal en el centro, que sus responsables se llegaron a plantear fletar un autobús para llevar a los niños al entierro, algo que descartaron porque la mayoría tenía menos de 16 años. No obstante, han sido muchos los que se han saltado las clases y han acudido al cementerio junto a sus padres.
Hasta allí también acudieron representantes de los dos centros escolares en los que estudió Iván, que están estudiando cómo le pueden rendir un homenaje. La idea que por ahora están barajando es hacer algún tipo de actividad en el instituto durante la próxima semana, que esté abierta a todos los vecinos del Polígono que se quieran acercar.
La hermana mejora. Mientras tanto, la hermana del niño fallecido, también intoxicada por el humo del incendio, ha evolucionado positivamente. Aunque desde el Complejo Hospitalario tan sólo se habla de «ligera mejoría» y no se quiere lanzar las campanas al vuelo, lo cierto es que la pequeña de nueve años ha despertado, y ha sido desentubada. La buena noticia es que parece que no sufrirá secuelas cerebrales, y a la espera de estudiar una pequeña mancha en un pulmón, los médicos han asegurado a la familia que podría salir a planta en unos días. La niña ha llegado a hablar, y ha preguntado por el estado de su hermano.