El portavoz de Izquierda Unida, Aurelio San Emeterio, afirmó ayer que mientras la presidenta de la región, María Dolores de Cospedal, «cobra pero no trabaja», su política de no pagar a empresas ni ayuntamientos «condena a los autónomos y a las pymes al cierre». En su opinión la situación es «dramática», lleva camino de a convertir Castilla-La Mancha en un «desierto» antes de que Cospedal se vuelva a Madrid y aboca a Toledo a un «panorama desolador.
San Emeterio indica que la falta de gestión política, los impagos, la anulación de proyectos y el retraso en otros producen «daño a la ciudad» y considera que el obligado ajuste entre ingresos y gastos decretado desde el Gobierno central «acelera el proceso de crisis económica» entrando en una «espiral depresiva» de la que va resultar imposible salir si no se produce un cambio de rumbo en las políticas local, regional y nacional.
Para IU «la prioridad es la reactivación económica, no el ajuste». En todo caso se muestran a favor de buscar más ingresos para el erario público por medio de la persecución del fraude fiscal o la progresividad de los impuestos para que pague más quien más tiene. También piden que, al margen de la ley de emprendedores que incentiva la creación de empresas, se apoye a los negocios que ya están en marcha.