La decisión del equipo de Gobierno municipal de implantar este año una tasa de basura para financiar el coste de la recogida de los residuos urbanos tanto domiciliarios como comerciales ha apeado de golpe a la ciudad de Toledo del selecto club de capitales de provincia que hacen frente a este servicio básico con impuestos generales al no tener establecida una tarifa tributaria específica.
Con la deserción de Toledo, los municipios que no cobran a sus vecinos por recogerles la basura se cuentan con los dedos de una mano: Badajoz, Las Palmas de Gran Canaria, Málaga, Valladolid y Zamora. Otras ciudades como Barcelona, Pamplona y Valencia no exigen directamente una tasa municipal puesto que el servicio se presta de forma mancomunada con otras poblaciones y la tasa es cobrada, por tanto, por una entidad de carácter metropolitano.
La implantación de la tasa de basura en Toledo obedece a la imperiosa necesidad de la administración local de generar nuevos recursos con los que restablecer el equilibrio financiero de sus cuentas. No hay que olvidar que el equilibrio presupuestario se ha convertido ahora en un principio constitucional que las administraciones locales deberán cumplir a rajatabla en 2020.
Puede que el objetivo de "déficit cero" haya pesado en el ánimo del equipo de Gobierno para decidir a establecer una tasa que año tras año reclamaba el servicio de Intervención en su informe previo a la aprobación de los presupuestos municipales, pero, a buen seguro, la motivación para dar luz verde a la redacción de la Ordenanza fiscal que establecerá el pago de la tasa de la basura, que será presentada en el Pleno de este mes o en el de marzo, es la falta de liquidez que impide que los pagos a la concesionaria por la prestación de este servicio se aborden con más de medio año de retraso, una circunstancia que ocurre también con el resto de concesionarias de servicios municipales como la de los autobuses urbanos.
diseño de la tasa. Aunque todavía se conocen pocos detalles de cómo será el procedimiento de cálculo de una tasa con la que el Ayuntamiento pretende recaudar anualmente 3,9 millones de euros de los 4,2 millones que cuesta tanto la recogida como el posterior tratamiento de los residuos, lo cierto es que el Ayuntamiento de Toledo parece haber descartado la aplicación de una tarifa plana igual para todos los domicilios y comercios.
El concejal de Gestión de los Servicios, Gabriel González, señalaba el pasado jueves que el cobro del nuevo tributo tendrá carácter progresivo, lo que descarta que se gire la misma cuota tributaria a todos los sujetos pasivos, modelo que sí que está vigente en otras ciudades de nuestro entorno como Albacete, Ayuntamiento que tiene establecida una tarifa general de 90 euros al año y otra especial de 60 euros anuales. Idéntica fórmula sigue Guadalajara, que el pasado año giró un recibo único de 104,44 euros anuales, según se recoge en el ranking tributario de los municipios de España elaborado por el servicio de estudios de los servicios tributarios del Ayuntamiento de Madrid.
La tarifa plana, que también está implantada en otras ciudades del tamaño medio como Ávila, es la fórmula más fácil de calcular y gestionar por los Ayuntamientos puesto que simplemente supone dividir el coste del servicio entre el número de contribuyentes, pero desde luego no respeta el principio de la progresividad fiscal.
variedad de métodos. El abanico de fórmulas que emplean las corporaciones locales de las principales ciudades españolas para calcular el tipo impositivo es muy amplio. Tanto que se llega a tener en cuenta elementos tan dispares como el consumo de agua corriente como es el caso de Zaragoza, el valor catastral de la vivienda, fórmula establecida recientemente por Madrid, por la catalogación fiscal de la calle en donde se encuentra el domicilio como es el caso de Almería o por la superficie del piso como Vitoria. En el caso de otras ciudades, la tasa se fija por una combinación de dos o más elementos de los señalados anteriormente.
comercios. Otra de las decisiones que debe tomar el actual equipo de Gobierno, que ya cuenta con la oposición del grupo municipal popular y las reticencias de la Federación Empresarial Toledana (Fedeto)- es cómo y a quién se va a cobrar la recogida de basura a los locales comerciales de la ciudad. En este apartado, Toledo, que incluso tiene un servicio especial de recogida "puerta a puerta" en el Casco, es la única ciudad en España que todavía no cobra específicamente por la prestación de este servicio.