La Hermandad de Nuestra Señora del Buen Alumbramiento celebra este fin de semana las fiestas en honor a la virgen de la Candelaria con un variado programa de actos religiosos y de convivencia en San Antón. Concretamente, la tarde de ayer tuvo lugar una misa, presidida por la imagen de la virgen, y posteriormente se encendió la tradicional hoguera en el interior del patio de la ermita del barrio.
Se trata de una de las tradiciones religiosas más simbólicas de la ciudad, que cuenta con numerosa participación de fieles y vecinos. Sin embargo, este año la ola de frío se convirtió en el motivo por el que se ha visto reducido el número de asistentes. La expresidenta de la Hermandad, Milagros Mérida, explicó que «el frío de estos días está siendo tremendo y eso ha motivado que haya menos gente participando en las actividades, pero no nos podemos quejar porque nuestros hermanos son muy colaboradores siempre y nos ayudan en todo».
Y es que, se trata de un colectivo «pequeño», integrado por unas 500 personas, pero que cuenta con una tradición muy arraigada en la ciudad, especialmente entre las mujeres. De hecho, Milagros comenta que «la devoción por la virgen de la Candelaria en el barrio es muy grande».
No en vano, la imagen lleva el nombre de Nuestra Señora del Buen Alumbramiento y por eso, «las mujeres embarazadas cogen cintas de la virgen y piden para que los meses de gestación vayan bien. La fe en ella es enorme y se transmite de madres a hijas. Lo importante es la tradición y la virgen, independientemente de ir a misa o no hacerlo».
Pero La Candelaria no es solo objeto de fe, sino también de cariño. Un cariño que demostró uno de los vecinos del barrio, que el año pasado quiso regalarla de manera anónima un nuevo manto para que «luciera en todo su esplendor».
Y lo hace más que nunca, ya que el año pasado también fue restaurada la imagen, que la tarde de ayer se encontraba presidiendo la misa sobre sus andas en la ermita.
Las enormes llamas sirvieron para calentar un poco la fría tarde de ayer y para reunir a numerosos vecinos y amigos. Tras la misa llegó el fuego y, posteriormente, los juegos, las roscas, los regalos anuales y las quínolas.
También en Azucaica. Hoy acaba la fiesta con una misa matutina y la posterior procesión por las calles de San Antón, en torno a las 11,30 horas. Una hora más tarde, serán los vecinos de Azucaica los que festejen el día de su patrona.