Recta final de la campaña electoral interna del candidato a la Secretaria General del Partido Socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, en una de las ciudades, según sus palabras, «más maravillosas del mundo». Toledo acogió ayer por la mañana un encuentro del candidato con los delegados de Castilla-La Mancha al Congreso Federal del partido que tendrá lugar este fin de semana en Sevilla, además de algunos alcaldes socialistas que se encontraban en la capital por otro motivo y quisieron acudir también a esta reunión.
Tras el encuentro, Rubalcaba atendió a los medios de comunicación trasladándoles que había explicado a los delegados el proyecto que ha preparado para ejecutarlo si llega a ser elegido Secretario General del PSOE, para posteriormente abrir un «interesante» debate. Puesto que está acabando esta campaña, quiso poner de manifiesto que se siente «especialmente orgulloso» de su partido y así se lo transmitió a todos los delegados participantes en esta reunión, destacando que ha visitado muchísimas agrupaciones, que se ha reunido con muchísimos militantes en estos días y ha podido comprobar que «el partido está vivo, que es consciente de que la situación por la que atravesamos es difícil, que hemos tenido malos resultados electorales, que está pensando por qué ha sido y qué tenemos que hacer para volver a conseguir la confianza de los españoles».
En este sentido, resaltó que el PSOE «no es un partido con brazos caídos ni resignado, sino un partido dispuesto a trabajar con humildad, sabiendo que hay cosas que hemos hecho mal pero en nombre de unos principios que seguimos pensando que solo el PSOE puede defender».
Rubalcaba incidió en que son muchos los compañeros que han participado en los congresos previos al de Sevilla, muchas las enmiendas que se han preparado y mucho trabajo de reflexión; «y esto merece la pena ponerlo de manifiesto porque a veces las contiendas electorales hacen que desaparezca el trabajo de muchos militantes de base que se han incorporado a un proceso que busca, ante todo, servir a los ciudadanos progresistas pero también al conjunto de los españoles en un momento especialmente difícil como es el que atravesamos de crisis económica muy profunda», manifestó.
ganador. Preguntado por si se ve ganador después de todo el camino recorrido en esta campaña, el candidato recordó que los delegados votan en secreto y por lo tanto nadie sabe lo que van a hacer. Él, por su parte, se siente «satisfecho de lo que he hecho, de lo que he visto y de como me han tratado». A partir de ahí, la democracia tiene la última palabra pero está convencido de que «todos y cada uno de los delegados van a votar lo que crean mejor para el partido».
En otro orden de cosas, en relación al presidente del Congreso y máximo responsable del Ejecutivo andaluz, José Antonio Griñán, y la posibilidad de que manifieste públicamente su apoyo a Carme Chacón, indicó que ha oído a Griñán y todas sus declaraciones le parecen muy puestas en razón defendiendo que es el presidente del Congreso y por tanto tiene que ser neutral, de modo que hasta ahora está de acuerdo con ello.